Viernes, 30 de octubre de 2026
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64 % de trabajadores dominicanos reportan afectación en productividad por problemas emocionales

Un estudio revela que el 64.1 % de empleados consultados en República Dominicana experimentó reducción de rendimiento laboral por su estado emocional.

Trabajadores en un entorno laboral, reflejando la importancia de la salud mental en el ámbito empresarial.
Trabajadores en un entorno laboral, reflejando la importancia de la salud mental en el ámbito empresarial.

Santo Domingo. — Un estudio sobre salud mental y productividad laboral en República Dominicana revela que el 64.1 % de los trabajadores consultados reportó haber experimentado al menos una jornada de rendimiento reducido durante el último mes debido a su estado emocional. Esta situación podría representar un costo salarial de referencia de RD$3.8 millones anuales para una empresa con 100 empleados.

Los resultados corresponden al estudio “El costo invisible: Salud mental, presentismo y productividad en el sector privado dominicano”, presentado por César Cordero durante la celebración del vigésimo aniversario de KABA Consulting. La investigación, desarrollada por Latam Metrics, evidencia una realidad poco visible en el entorno empresarial: empleados que asisten regularmente a sus puestos de trabajo, pero cuyo rendamiento disminuye debido al estrés, las preocupaciones y otras situaciones relacionadas con su bienestar emocional.

Este fenómeno, conocido como presentismo emocional, fue identificado en 266 de los 415 participantes que respondieron la pregunta específica sobre jornadas de rendimiento reducido. Durante la presentación, Cordero llamó la atención sobre las consecuencias que puede tener esta situación para las organizaciones, al señalar que no basta con medir la asistencia de los empleados, sino también las condiciones en las que desarrollan sus responsabilidades.

Cordero expresó: “Estoy presente, no soy productivo”, al describir cómo un trabajador puede cumplir su horario sin alcanzar su desempeño habitual. Uno de los hallazgos más relevantes del estudio establece que los trabajadores consultados registraron un promedio aproximado de 2.5 jornadas de rendimiento reducido al mes. De mantenerse esa frecuencia durante un año, equivaldría a unas 30 jornadas laborales afectadas por empleado.

Para ilustrar su dimensión económica, el estudio utilizó como referencia un salario mínimo mensual de RD$29,988, correspondiente a las grandes empresas del sector privado. A partir de ese monto, estimó un costo salarial de RD$37,752 por trabajador al año, que, proyectado a una empresa de 100 empleados, ascendería a aproximadamente RD$3.8 millones. No obstante, el informe aclara que se trata de un ejercicio ilustrativo y no de una medición directa de pérdidas económicas o de producción dejada de generar.

La investigación también identificó factores asociados al ambiente laboral que pueden influir en el bienestar emocional de los trabajadores. El 49.2 % de los encuestados manifestó preocupación frecuente por perder su empleo, mientras que el 47.5 % expresó inquietud ante posibles cambios en sus condiciones laborales sin ser consultados. Asimismo, el 43.2 % señaló tener poco margen para decidir la cantidad de trabajo que recibe y el 31.4 % aseguró recibir instrucciones contradictorias con frecuencia.

Otro dato que llamó la atención fue la cantidad de horas trabajadas. Los participantes reportaron una jornada semanal promedio de 46.9 horas, superior a las 44 horas establecidas como referencia en el estudio. Durante su exposición, Cordero destacó la importancia de revisar las cargas laborales y prestar atención a las condiciones que podrían incrementar la presión sobre los empleados.

El estudio también examinó diferencias en las experiencias laborales de hombres y mujeres. Durante la presentación, Cordero señaló que las mujeres tienden a ocultar con mayor frecuencia sus emociones mientras trabajan, mientras que los hombres reportan una mayor incidencia de actividades laborales fuera del horario establecido. El expositor planteó que las responsabilidades familiares, las presiones económicas y la necesidad de conservar el empleo pueden influir en la forma en que los trabajadores manejan su malestar emocional.

También hizo referencia a las diferencias entre generaciones y a los nuevos desafíos que enfrentan las empresas para responder a las expectativas de sus colaboradores. El estudio incluyó 493 encuestas presenciales en hogares y diez entrevistas en profundidad, realizadas entre el 24 de septiembre y el 8 de octubre de 2026 en el Gran Santo Domingo y Santiago.

Cordero explicó que las consultas fueron realizadas fuera de los lugares de trabajo para propiciar mayor libertad en las respuestas de los participantes. La investigación se concentró en empleados asalariados del sector privado formal, por lo que sus resultados describen a los consultados y no constituyen una estimación representativa de toda la población trabajadora dominicana. Asimismo, el informe señala que las condiciones laborales identificadas presentan asociaciones con el presentismo emocional, sin establecer necesariamente relaciones directas de causalidad.

A partir de los hallazgos, la investigación recomienda fortalecer la comunicación interna, distribuir adecuadamente las responsabilidades, revisar las cargas de trabajo y promover espacios de descanso que favorezcan la recuperación física y emocional de los empleados. También plantea la necesidad de formar líderes capaces de orientar a sus equipos y gestionar las exigencias laborales sin comprometer su bienestar.

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