Aníbal Germoso: Motociclistas se dieron cuenta de que la intimidación les ha resultado
El ingeniero civil Aníbal Germoso acusa a la Policía Nacional de no actuar contra agresiones de motociclistas, lo que fomenta la violencia en las calles.
SANTO DOMINGO.– El ingeniero civil Aníbal Germoso, CEO de Accidente RD, advierte que la falta de consecuencias favorece las agresiones de motociclistas contra conductores, una situación que, asegura, se repite en denuncias recibidas a través de Instagram y que volvió a generar atención tras el caso de Miriam Cruz.
En una entrevista concedida a N Digital, explicó que el caso de Miriam Cruz es apenas uno de los episodios que trascienden a la opinión pública, mientras que otros ciudadanos denuncian situaciones de acoso, intimidación y agresiones protagonizadas por motociclistas.
Entre los antecedentes que mencionó figura el caso de un conductor de transporte escolar que fue agredido, como parte de una problemática que, a su juicio, requiere una respuesta más firme de las autoridades.
“La falta de intervención de la Policía Nacional en estos actos es lo que ha desatado que ellos sigan haciendo este tipo de acciones”, sostuvo Germoso, al señalar que la ausencia de consecuencias contribuye a que algunos motociclistas repitan conductas violentas sin temor a enfrentar medidas legales.
El ingeniero civil considera que estas situaciones no deben abordarse únicamente como un problema de tránsito, sino también como un asunto de seguridad ciudadana y cumplimiento de la ley. A su entender, cuando una discusión vial termina en amenazas, agresiones físicas, daños a vehículos o lanzamiento de piedras, la respuesta de las autoridades debe ir más allá de una orientación preventiva.
Germoso también llamó la atención sobre la rapidez con que otros motociclistas se congregan para respaldar a quien protagoniza un conflicto, incluso cuando aparentemente no conocen a la persona involucrada. Según su interpretación, esa reacción colectiva puede convertirse en un mecanismo de presión contra el conductor afectado y generar una sensación de impunidad.
“Ellos se dieron cuenta de que con esa unión han intimidado a la sociedad”, afirmó. El representante de Accidente RD considera que, cuando la concentración de motociclistas termina inclinando el conflicto a favor de quien inició la confrontación, esa dinámica puede repetirse porque sus protagonistas perciben que les funciona.
Como ejemplo de esa lógica de solidaridad, mencionó el lema “un golpe a uno, un golpe a todos”, que atribuyó a grupos de motoconchistas. A su juicio, ese tipo de consigna refleja una cohesión que, en determinadas circunstancias, puede utilizarse para intimidar a otros ciudadanos en lugar de contribuir a resolver los conflictos.
Frente a esta situación, Germoso entiende que las iniciativas de educación vial siguen siendo necesarias, pero no bastan para responder a los episodios de violencia que ocurren en las calles.
Considera que la prioridad inmediata debe ser aplicar las consecuencias legales cuando se produzcan agresiones, amenazas o alteraciones del orden público.
“No es suficiente con educación”, expresó, al defender una intervención policial más frecuente ante estas conductas. También planteó que las actuaciones de las autoridades deben comunicarse públicamente, de manera que la ciudadanía conozca que las agresiones tienen consecuencias y que no se permitirá que los conflictos se resuelvan mediante intimidación.
Para Germoso, el cambio de comportamiento dependerá en buena medida de que los motociclistas perciban que las autoridades actúan de forma consistente frente a las infracciones y los hechos violentos.
Mientras persista la percepción de que pueden agredir o amenazar a otros conductores sin enfrentar consecuencias, advirtió, estas prácticas corren el riesgo de continuar reproduciéndose.



