Bukele evalúa liberar a la mitad de presos que colaboraron con pandillas
El presidente de El Salvador propone una liberación condicional para reclusos que colaboraron con pandillas, aunque no detalló condiciones ni plazos.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció que su Gobierno evalúa un plan de liberación anticipada y condicional que podría beneficiar a cerca de la mitad de los presos acusados de colaborar con pandillas. Durante una conferencia de prensa el martes 13 de octubre, el mandatario explicó que la medida busca ofrecer una salida de prisión bajo condiciones específicas a quienes hayan colaborado con estructuras criminales.
Según indicó, la propuesta tomaría en cuenta el grado de colaboración de cada persona con estas organizaciones y las circunstancias en las que se produjeron los hechos. La salida de prisión estaría sujeta a condiciones y vigilancia. Bukele puso como ejemplo la diferencia entre una persona que ayudó a enterrar un cadáver y otra que avisaba a los pandilleros sobre la presencia de la Policía.
El presidente sostuvo que quienes reciban el beneficio continuarían siendo considerados culpables, aunque podrían salir de prisión bajo condiciones. No precisó cuándo comenzaría a aplicarse el plan, cuántas personas podrían beneficiarse ni cuáles serían los requisitos legales para acceder a la medida. Tampoco detalló cómo funcionaría el sistema de monitoreo.
El anuncio se produce en medio de la revisión de los expedientes de personas detenidas durante el régimen de excepción, vigente desde marzo de 2022. La medida permitió ampliar las facultades de las autoridades para combatir a las pandillas y restringió determinadas garantías constitucionales. Según cifras oficiales, las autoridades han detenido al menos a 93,162 personas acusadas de pertenecer a pandillas o colaborar con ellas desde la entrada en vigor de la medida.
Bukele explicó que la iniciativa busca diferenciar los niveles de participación en estas estructuras y tomar en cuenta que algunas personas vivían bajo el dominio de las pandillas. Sin embargo, no equivale a una absolución. El presidente defiende su política de seguridad, comparando la estrategia con un tratamiento médico intensivo para combatir una enfermedad y aseguró que la medida ha permitido reducir la violencia.
Durante la misma conferencia, Bukele defendió el régimen de excepción frente a las críticas de organizaciones nacionales e internacionales que han denunciado detenciones arbitrarias, torturas y muertes bajo custodia estatal. Aunque defendió la continuidad de la medida, dijo que espera suspenderla en el futuro, cuando considere que las condiciones de seguridad lo permitan.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha expresado preocupación por la prolongación del régimen de excepción y por las denuncias de detenciones arbitrarias, torturas, muertes bajo custodia y afectaciones al debido proceso. Al mismo tiempo, ha reconocido la reducción de los índices de violencia registrada en el país.
Organizaciones humanitarias han documentado denuncias de abusos durante la aplicación del régimen de excepción. Según datos atribuidos a esas organizaciones, se habían registrado más de 6,400 denuncias de atropellos y alrededor de 570 muertes de personas bajo custodia estatal. Estas cifras corresponden a registros de organizaciones defensoras de derechos humanos y no deben interpretarse como determinaciones judiciales sobre cada caso.
Por el momento, el Gobierno no ha publicado los detalles necesarios para determinar cómo se aplicaría el plan ni quiénes cumplirían los requisitos para beneficiarse. La propuesta de liberación anticipada deja pendientes preguntas sobre la revisión individual de los expedientes, las garantías para las personas detenidas injustamente y los mecanismos que se utilizarían para supervisar a quienes salgan de prisión.



