Conductores de guaguas usan paños para limpiar cristales en lluvias
Conductores de guaguas públicas usan paños para limpiar cristales durante lluvias, poniendo en riesgo la seguridad de los pasajeros.
Santo Domingo.- Las lluvias provocadas por la incidencia de una vaguada han revelado la negligencia persistente entre conductores del transporte público, quienes brindan sus servicios con limpiavidrios dañados y puertas deterioradas.
La falta de limpiavidrios funcionales dificulta mantener una visibilidad adecuada cuando llueve. En pleno siglo XXI, algunos choferes utilizan un paño para limpiar el cristal mientras conducen, una práctica que pone en peligro la vida de quienes se desplazan en la ruta.
La situación se observa en distintas vías del Gran Santo Domingo, especialmente en las rutas que circulan por la Carretera Mella. Allí, algunos pasajeros se mojan cuando llueve, pues las puertas de estos vehículos están sujetadas con sogas, porque tampoco cierran.
El riesgo aumenta cuando el conductor necesita apartar la vista del camino o utilizar una mano para limpiar el crist, mientras mantiene la marcha. Esto reduce su capacidad de reacción ante una situación inesperada.
El panorama revela las dificultades de quienes salen de sus hogares para cumplir con sus compromisos laborales, económicos y sociales en un contexto donde la seguridad no está garantizada y las opciones son precarias.
Tomar un taxi no es prioridad, pues algunos disponen de escasos recursos y no les queda de otra que irse en los denominados “carritos o guaguas públicas”.
A esto se le suma la odisea que supone transitar bajo la incidencia de efectos meteorológicos adversos, debido a las inundaciones urbanas que desnudan las problemáticas municipales.
Imbornales obstaculizados con residuos sólidos y sin tapa, grandes charcos en vías con el pavimento deteriorado, aunado al congestionamiento vehicular, donde infractores violan las leyes de tránsito con el afán de llegar a tiempo a sus destinos.
El informe de situación del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) precisó ayer que las lluvias registradas provocaron inundaciones urbanas en distintas provincias, donde 103 viviendas sufrieron daños y 412 personas resultaron afectadas.
En el municipio de Cristóbal, provincia Independencia, se reportaron de manera preliminar 36 viviendas anegadas, mientras que en la provincia Bahoruco la ocurrencia de aguaceros desde la madrugada impactó a 66 residencias.
La entidad indicó que, de acuerdo con los datos de la Defensa Civil, también se registran daños en la provincia Monte Plata, donde las precipitaciones causaron la crecida del río El Naranjo y dejó incomunicada la comunidad de Peralvillo.
El Centro de Operaciones de Emergencia amplió a 12 las provincias en alerta amarilla y seis en alerta verde por la incidencia de una vaguada que mantiene la ocurrencia de aguaceros con tronadas y ráfagas de viento en gran parte del territorio nacional.
Las demarcaciones bajo los niveles de alerta amarilla son Gran Santo Domingo, el Distrito Nacional, Pedernales, Barahona, Bahoruco, Independencia, Azua, Peravia, San Cristóbal, San José de Ocoa, Monte Plata y San Juan.
Mientras que en alerta verde se encuentran Elías Piña, Dajabón, Sánchez Ramírez, Monseñor Nouel, La Vega y San Pedro de Macorís.
El COE recomendó a la población a evitar cruzar ríos, arroyos y cañadas que presenten grandes volúmenes de agua, así como abstenerse de utilizar balnearios en las provincias bajo aviso meteorológico.
Indicó que los ciudadanos deben mantenerse atentos a los boletines y canales oficiales e identificar con anticipación las rutas de evacuación y las zonas seguras.
Las medidas sugeridas por la entidad también contemplan la preparación de una mochila con los artículos necesarios para garantizar la autonomía durante 72 horas.
Ante cualquier emergencia, la población debe comunicarse con el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1.



