Diplomáticos cubanos acosan a expresos políticos en la ONU
Representantes de La Habana increparon a antiguos presos políticos durante un encuentro en la ONU, según testimonios grabados.
Una escena de hostigamiento e intimidación protagonizada por representantes del Gobierno cubano sacudió la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York. Diplomáticos de La Habana increparon a antiguos presos políticos, a quienes llamaron «terroristas» y «mentirosos», mientras los grababan con sus teléfonos móviles. El incidente quedó registrado en videos que muestran cómo funcionarios acreditados ante el organismo internacional recurrieron a métodos que recuerdan los actos de repudio utilizados durante décadas contra los disidentes en Cuba.
El enfrentamiento ocurrió durante un encuentro organizado por Estados Unidos para denunciar la represión política en la isla. Entre los participantes figuraban opositores que habían sido encarcelados por enfrentarse al Gobierno cubano. Los representantes de La Habana protagonizaron una confrontación verbal que trasladó a los pasillos de la O.N.U. las prácticas de intimidación denunciadas por la oposición cubana.
El embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, denunció lo ocurrido y acusó a los diplomáticos cubanos de acosar, intimidar y grabar a personas que habían sobrevivido a las cárceles del Gobierno cubano. Por su parte, el representante de Cuba ante la O.N.U., Ernesto Soberón Guzmán, cuestionó el encuentro y lo calificó como una maniobra política contra su país.
El encuentro que provocó el enfrentamiento fue «Cuba Libre: la opresión que La Habana oculta», organizado por Estados Unidos para dar visibilidad internacional a los testimonios de opositores y antiguos presos políticos cubanos sobre la represión, los encarcelamientos y las condiciones en las prisiones de la isla. La delegación cubana rechazó la actividad, a la que consideró una provocación política de Washington, y cuestionó la legitimidad del encuentro.
Durante la actividad, los representantes de ambos países defendieron posiciones opuestas sobre la situación política y los derechos humanos en Cuba, mientras los videos del incidente mostraban el intercambio de acusaciones entre diplomáticos y opositores. El incidente ocurrió a pocos días de una nueva votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el embargo económico que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde 1960.
Durante más de tres décadas, el organismo ha aprobado anualmente resoluciones que piden poner fin a esa política, aunque sus decisiones no son jurídicamente vinculantes. En la votación del año anterior, la resolución obtuvo 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones, lo que reflejó el amplio respaldo internacional al levantamiento del embargo. Sin embargo, la administración del presidente Donald Trump ha intensificado sus esfuerzos para conseguir apoyo contra la medida y aumentar la presión sobre el Gobierno cubano.
La disputa también se desarrolla en medio de una profunda crisis económica y energética en Cuba. La población enfrenta apagones prolongados, escasez de alimentos e inflación, dificultades que han contribuido a las protestas y a la emigración de cientos de miles de ciudadanos durante los últimos años. Mientras Washington sostiene que busca impulsar cambios políticos en la isla, el Gobierno cubano responsabiliza a las sanciones estadounidenses de agravar las condiciones de vida de la población.
A esta disputa se suman las denuncias internacionales sobre la situación de los derechos humanos en Cuba. Organizaciones opositoras y grupos activistas han reportado detenciones por motivos políticos, mientras que las autoridades cubanas rechazan las acusaciones de mantener presos políticos. Las posiciones enfrentadas volvieron a quedar expuestas en la sede de la O.N.U., donde el debate sobre el embargo coincidió con las denuncias de represión contra los opositores cubanos.



