Flávio Bolsonaro, acusado de corrupción, fracasó en elecciones
El hijo de Jair Bolsonaro perdió las elecciones en Brasil tras una campaña marcada por sospechas de corrupción y críticas a su perfil político.
Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, fracasó este domingo en las elecciones para presidente de Brasil, tras una campaña marcada por sospechas de corrupción y críticas a su perfil político. Aunque logró una ventaja de dos puntos porcentuales en la primera vuelta, la estrategia de la izquierda logró deconstruir su imagen y mostrar su lado más radical.
El candidato del Partido Liberal, nacido en Resende (Río de Janeiro) hace 45 años, emuló a su padre en su beligerancia hacia los tribunales y la izquierda, pero se diferenció por sus formas más comedidas. Su carrera política, iniciada desde los 21 años, se centró en la defensa de los intereses de la policía y la protección legal de los agentes de seguridad de Río, algunas de las más violentas del país.
Flávio se ha visto envuelto en múltiples investigaciones por lavado de dinero, asociación ilícita y malversación, aunque la mayoría de las denuncias fueron archivadas durante el mandato de su padre. Durante la campaña, dos casos recientes se intensificaron: uno relacionado con una cuenta bancaria compartida con el abogado Willer Tomaz, involucrado en un caso de corrupción en la Seguridad Social, y otro con el banquero Daniel Vorcaro, en prisión preventiva por un fraude financiero de gran calado.
El líder libertario era la gran referencia de los planes económicos de Flávio, que contemplaban una drástica reducción de impuestos y un “tijeretazo” en el gasto público. En política exterior, aspiraba a acercar a Brasil a la órbita de Estados Unidos y reconstruir los lazos rotos con la Argentina. En política ambiental, negó el cambio climático y prometía flexibilizar restricciones a los terratenientes en la Amazonía.
Flávio heredó del padre el eslogan “Dios, patria, familia”, creado por el fascismo italiano en los años 1930, y le agregó la “libertad” inspirada en Javier Milei. Abogado de profesión, entró en la política como diputado regional en Río de Janeiro en 2003 y logró proyectarse al Senado en las elecciones de 2018, al calor del triunfo electoral de su padre.
Desde el año pasado, con su padre condenado a 27 años de prisión y su hermano Eduardo refugiado en Estados Unidos, Flávio se convirtió en el portavoz de la familia. Eduardo reveló que la idea de ofrecerle la candidatura fue suya y que hubo que convencerlo de aceptarla, pues al principio se mostró reticente porque “no es ambicioso”.



