Fuerza internacional advierte a bandas de Haití que seguirá su misión
La GSF reafirma su compromiso con la seguridad de Haití tras la desaparición de cuatro soldados salvadoreños.
La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) reafirmó este lunes su compromiso con la seguridad y estabilidad de Haití, advirtiendo a las bandas armadas que sus actos de violencia no le impedirán cumplir su misión. La declaración se da en el contexto de la desaparición de cuatro soldados salvadoreños que fueron emboscados hace ocho días en las afueras de Puerto Príncipe.
En un mensaje publicado en X, la GSF indicó que “seguirá ejerciendo presión sobre los grupos delictivos, y sus actos de violencia no impedirán que la GSF cumpla su mandato y preste apoyo al pueblo haitiano”. El anuncio se acompaña de tres fotografías que muestran la presencia de la fuerza multinacional en la capital haitiana.
La Policía Nacional de Haití, que opera junto con la GSF, llevó a cabo una operación policial el domingo por la noche en el barrio de Bel-Air, donde se reportaron varios muertos entre miembros de bandas armadas. La acción se realizó con el objetivo de neutralizar a un grupo armado atrincherado en el sector, que ha estado “implicado en numerosos casos de secuestro” en la zona metropolitana de la capital.
Mientras tanto, las Fuerzas Armadas de Haití organizaron este domingo pruebas intelectuales para reclutar nuevos soldados, en las que participaron alrededor de 2.000 haitianos. De ellos, se seleccionarán los mejores 700 candidatos, como parte de un proyecto gubernamental para contratar 15.000 miembros en los próximos tres años con el objetivo de mejorar la seguridad del país.
La GSF confirmó ayer que recibió restos humanos sin identificar que podrían ser de los cuatro militares salvadoreños desaparecidos hace ocho días. Esta posibilidad fue desmentida la víspera por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, quien llamó a la calma y a la prudencia en la región.
La ONG Red haitiana de periodistas contra la corrupción (Rhajac) instó a Bukele a actuar con prudencia en Haití, debido a un supuesto “acuerdo secreto” que el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, “mantendría con los principales líderes de las bandas armadas para conservar el poder”. La organización advirtió que las operaciones para localizar a los desaparecidos “deben tener en cuenta el apoyo político, económico y policial del que se beneficiarían las bandas armadas”.
Rhajac llamó la atención sobre las “presuntas complicidades de las que se beneficiarían las bandas armadas en los círculos políticos haitianos e internacionales, así como entre ciertos miembros del sector privado y en el alto mando de la Policía Nacional de Haití y de la policía de la República Dominicana”.



