Gobierno japonés advierte sobre posibles catástrofes y llama a prepararse
El ministro de Gestión de Desastres insta a la población a reforzar medidas de prevención y mantener reservas de suministros básicos.
El Gobierno de Japón instará a la población a reforzar las medidas de prevención ante posibles catástrofes naturales y a mantener reservas de alimentos, agua potable y artículos de higiene que permitan afrontar una emergencia sin depender de la asistencia pública inmediata.
El ministro de Gestión de Desastres, Goshi Hosono, anunció que el próximo 2 de noviembre emitirá una solicitud de emergencia dirigida a la ciudadanía, los ministerios centrales y las 47 prefecturas del país, coincidiendo con el inicio de las operaciones de la nueva Agencia de Prevención de Desastres.
Hosono recomendó que los hogares dispongan de suministros suficientes para un mínimo de tres días y, de ser posible, para una semana. La medida busca que las familias puedan cubrir sus necesidades básicas mientras llegan los equipos de rescate y la ayuda gubernamental, que podrían demorarse si una catástrofe afecta las carreteras, las comunicaciones o los servicios esenciales.
Entre los escenarios que preocupan a las autoridades figuran un gran terremoto en la fosa de Nankai, un sismo de gran magnitud bajo el área metropolitana de Tokio, terremotos en las zonas de las fosas de Japón y Kuriles, así como una posible erupción del monte Fuji.
Estos fenómenos podrían provocar daños en infraestructuras y dificultar la distribución de suminuestos, por lo que las autoridades consideran fundamental fortalecer la preparación de los hogares antes de que ocurra una emergencia.
Además de almacenar comida y agua, el funcionario destacó la necesidad de disponer de artículos sanitarios y mejorar las condiciones de los refugios temporales. Entre las prioridades mencionó el acceso a baños, alimentos calientes, camas y espacios para el aseo personal.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos de Japón por reforzar su capacidad de prevención, respuesta y recuperación ante grandes desastres. El llamado no constituye una advertencia de que una catástrofe específica sea inminente, sino una medida preventiva para reducir la vulnerabilidad de la población.
Otros países que han tomado la iniciativa: el Reino Unido lanzó la campaña «Be Ready», que recomienda a los hogares disponer de agua potable, alimentos no perecederos y otros artículos esenciales para afrontar al menos tres días de una emergencia.
Por su parte, Taiwán publicó en septiembre de 2025 una nueva guía de seguridad ciudadana que recomienda a las familias almacenar suministros suficientes para un mínimo de siete días. Entre los artículos sugeridos figuran agua, alimentos de larga duración, medicamentos, productos de higiene, linternas, baterías y cargadores portátiles.



