Jurista haitiano advierte que intervención de El Salvador no garantizará paz
Experto en derechos humanos alerta que operación militar en Haití no resuelve crisis de violencia ni garantiza seguridad.
El jurista haitiano Barnabas Dieudonné, doctor en Derecho de la Universidad de Montreal, advierte que la intervención militar de El Salvador en Haití no garantizará la paz en la nación caribeña. En una entrevista con EFE, el especialista en derechos humanos sostiene que la operación no está orientada a desmovilizar a las bandas armadas que controlan la mayor parte de Puerto Príncipe.
La operación, motivada por la desaparición de cuatro militares salvadoreños de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), que se encontraban en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, ha enviado a Puerto Príncipe más de 1.300 soldados. Según medios locales, el número de efectivos aumenta diariamente.
Dieudonné señala que el despliegue de tropas apunta a una operación de alcance limitado, centrada en el rescate de los cuatro militares, y no a una estrategia integral para abordar la crisis de violencia que afecta a Haití desde hace años. Para el experto, la paz requiere la desmovilización de todos los grupos armados.
El jurista considera que una operación militar de gran envergadura en la planicie de Cul-de-Sac podría debilitar o desplazar a los grupos armados que operan en la zona, pero no necesariamente resolvería la crisis de violencia e inseguridad. Además, advierte que la población haitiana podría quedar relegada a un segundo plano en este tipo de operaciones.
Entre los posibles efectos, Dieudonné menciona la pérdida de vidas humanas, heridos y daños materiales. También alerta del riesgo de nuevos desplazamientos internos si los enfrentamientos obligan a los habitantes a abandonar sus hogares. Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó sobre una “explosión de violencia” en Puerto Príncipe tras los enfrentamientos.
El experto considera que una operación dirigida únicamente contra determinados grupos armados podría tener un alcance limitado y no representar una contribución sustancial a la pacificación del país. Haití, que ha tenido que aplazar elecciones en los últimos años por falta de condiciones, sigue sin ver una solución a largo plazo.
Aunque reconoce que la expulsión de las bandas que operan en la llanura del Cul-de-Sac supondría un alivio importante, Dieudonné subraya que cualquier operación militar debe respetar la soberanía de Haití y contar con una base jurídica adecuada, incluido el consentimiento de las autoridades nacionales.
El jurista sostiene que Haití tendría motivos para colaborar con la operación, ya que las autoridades han solicitado la ayuda internacional para expulsar a los grupos armados. Esta cooperación podría incluir el intercambio de información, el apoyo logístico y la participación de las fuerzas de seguridad haitianas.
Sin embargo, Dieudonné estima que las autoridades de su país deberían negociar para que la intervención salvadoreña no se limite al rescate de los cuatro soldados, sino que incorpore objetivos más amplios, como la protección de la población y la recuperación de la seguridad, algo que también intenta hacer la GSF.
El experto defiende que las intervenciones internacionales deben orientarse a combatir a los grupos armados de manera integral y a “crear las condiciones necesarias para restablecer la seguridad y garantizar los derechos humanos de la población”. Recuerda que los haitianos llevan años “sufriendo graves restricciones en el ejercicio de sus derechos” y defiende que sus necesidades estén en el centro de cualquier iniciativa de seguridad.



