Justicia de Teherán acusa de desnudez a mujeres que no usan velo
Autoridades iraníes advierten contra mujeres que no cumplen con normas de vestimenta islámica en la capital.
La Justicia de la provincia de Teherán advirtió este martes que no tolerará lo que calificó de «desnudez» de las mujeres que incumplen las normas de vestimenta islámica y no usan el velo en las calles de la capital, una tendencia que ha crecido en los últimos años.
El presidente de la Justicia de la provincia de Teherán, Naser Atabati, afirmó que no pasarán por alto las conductas inapropiadas, el libertinaje ni los intentos de normalizar determinados comportamientos, según la agencia Mizan del Poder Judicial iraní.
Atabati hizo estas declaraciones en una reunión sobre el cumplimiento de las normas del velo islámico, con la participación del fiscal de Teherán, Ali Salehi; el comandante de la Policía de la capital, el general Abás Alí Mohamadian, y responsables de otros organismos.
El jefe judicial indicó que en algunos espacios públicos la situación «ha ido más allá de quitarse el velo» y se observan «escenas de desnudez», por lo que llamó a usar las disposiciones legales para actuar contra estas conductas, que consideró que «muestran claramente la intervención del enemigo en cuestiones culturales».
Las advertencias llegan después de que el jefe del Poder Judicial iraní, Golamhosein Mohseni Eyei, ordenara la semana pasada a la Fiscalía General del Estado perseguir con «firmeza» las «anomalías sociales», en referencia a las mujeres que no llevan velo o no cubren su cuerpo con un sobretodo.
La orden se produjo ante el creciente número de mujeres que salen a las calles de grandes ciudades como Teher de Teherán sin cubrirse el cabello, incluso con camisetas de manga corta o de tirantes, como parte del movimiento de desobediencia civil surgido tras la muerte de Mahsa Amini en 2022.
La muerte de la joven kurda de 22 años provocó protestas de marcado carácter feminista bajo el lema «Mujer, Vida, Libertad», que reclamaron el fin de la República Islámica y fueron duramente reprimidas por las autoridades, con un saldo de cientos de muertos y miles de detenidos, según organizaciones de derechos humanos.
Con el aumento del número de mujeres que desafiaban el hiyab obligatorio, el Gobierno anunció a finales de 2024 que no estaba aplicando las leyes que castigaban la falta de uso de velo y desde entonces se ha ido ganando libertad en la vestimenta femenina, símbolo innegociable hasta hace nada de la República Islámica fundada por el ayatolá Ruholá Jomeiní en 1979.



