Manuel Margot se toma año sabático para acompañar a su hijo
Jardinero dominicano decidió dejar la temporada 2025-26 tras una lesión en la rodilla para estar más tiempo con su cuarto hijo.
Luego de sufrir una lesión en la rodilla, Manuel Margot decidió hacer una rehabilitación en casa y disfrutar de los primeros meses de su cuarto hijo, Ean Manuel. La lesión lo apartó del béisbol y le brindó la oportunidad de estar más tiempo con su familia.
El 2025 parecía destinado a ser otro año en la rutina profesional de Margot: presentarse a los entrenamientos, trabajar para ganarse un puesto y volver a jugar béisbol en las Grandes Ligas. Una dinámica que, como tantas otras veces, implicaba pasar buena parte del tiempo lejos de su familia.
Sin embargo, apenas había disputado seis partidos cuando, a principios de abril, sufrió una inflamación y distensión del tendón rotuliano de la rodilla izquierda. Margot optó por evitar la cirugía y someterse a un proceso de rehabilitación en las ligas menores con los Toledo Mud Hens.
Meses después, en julio, los Tigres de Detroit decidieron dejarlo en libertad, en medio de las dificultades que atravesaba para recuperar su mejor condición física. Lo que inicialmente representaba un contratiempo en su carrera terminó convirtiéndose en una oportunidad personal.
Con la posibilidad de recuperar el tiempo que no había podido compartir con su hijo Ean, decidió tomarse lo que él mismo define como un «año sabático» y asumir un nuevo rol: ser el guardabosques de su hogar. «La familia siempre es lo primordial. Mi esposa, que siempre estuvo al lado mío, fue el mayor sostén. Yo nunca había tenido la oportunidad de estar con mis hijos y, al momento de irme a la Liga de la Toronja, el más pequeño solo tenía un mes de nacido. Lo extrañé muchísimo y, gracias a esa lesión, pude durar un año y algunos meses junto con él. Es el que más me he disfrutado», manifestó Margot en una conversación exclusiva con Listín Diario.
El jardinero explicó que, aunque sus tres hijos mayores tampoco habían podido disfrutar de su presencia de manera constante, al menos tenían la oportunidad de verlo por televisión. Incluso, estaban tan acostumbrados a seguirlo en el terreno que llegaron a preguntarle por qué ya no estaba jugando.
La nueva dinámica familiar terminó conquistándolo. Aunque varios equipos mostraron interés en sus servicios, Margot prefirió dejar pasar las oportunidades y prolongar el tiempo junto a su esposa, Rachell, y sus hijos E. Manuel, Diamond, Matthew y Sharlotte.
«Yo no deseo que nadie se lesione, pero mi proceso fue muy distinto, diría que hasta agridulce. Le avisé a mi abogado que quería estar tranquilo, disfrutando y recuperándome, a pesar de que algunos equipos intentaron comunicarse conmigo», explicó el nativo de Monseñor Nouel.
Después de más de un año alejado de la competición, Margot se reportó la pasada semana a los Toros del Este, con la intención de integrarse a la alineación una vez superados los inconvenientes físicos en su rodilla.
La gerencia taurina, a través de su gerente Jesús Mejía, explicó que manejaría con cautela su regreso, consciente de las precauciones que exige una lesión de esa naturaleza. Margot, por su parte, se mostró optimista y aseguró que espera estar en condiciones de aportar al conjunto romanense en los próximos días.



