Lunes, 12 de octubre de 2026
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Max Puig acusa a la región sur de enfrentar sequía y calor por El Niño

El vicepresidente del CNCCMC, Max Puig, alertó sobre la vulnerabilidad de San Juan y la región Sur ante el fenómeno El Niño, que podría extenderse hasta febrero de 2027.

Imagen de la región sur de la República Dominicana, donde se prevé una mayor vulnerabilidad ante el fenómeno El Niño.
Imagen de la región sur de la República Dominicana, donde se prevé una mayor vulnerabilidad ante el fenómeno El Niño.

El vicepresidente del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, llamó a continuar implementando medidas para reducir la vulnerabilidad de los agricultores y ganaderos de la provincia San Juan y de la región Sur ante las olas de calor intenso y la posible sequía que se prevé hasta inicios de 2027.

Durante su ponencia en el evento “Cambio Climático: Situación Actual y Escenarios Futuros en la Región y Zonas de Mayor Vulnerabilidad”, Puig recordó que el país está siendo afectado por los efectos del fenómeno El Niño de intensidad muy fuerte, que permanecerá activo al menos hasta febrero.

El evento fue organizado por el Viceministerio de Desarrollo Rural del Ministerio de Agricultura y se realizó en el salón Maestra Elvira Corporán de los Santos de la extensión de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en San Juan de la Maguana. En su intervención, Puig mencionó que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó el 3 de septiembre que el fenómeno alcanzará una alta intensidad a finales de 2026 y se extenderá hasta febrero de 2027.

Además, el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) prevé lluvias deficitarias durante el segundo semestre del año y un mayor riesgo de sequía meteorológica. Puig explicó que el estudio Adapt’Action, desarrollado por el CNCCMC con el apoyo de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) entre 2019 y 2022, identificó seis sistemas de producción agrícola prioritarios para la adaptación del país al cambio climático, entre ellos la habichuela en la provincia San Juan.

Según ese estudio, San Juan y el Suroeste de la República Dominicana concentran en promedio el 60 % del área nacional sembrada de habichuela, y la provincia produce cerca del 80 % de la semilla que se utiliza para sembrar ese rubro en el país. “San Juan es el granero del Sur, y lo que ocurra con el agua en este valle se sentirá en la mesa de todos los dominicanos. Con El Niño provocando temperaturas récord y menos lluvias sobre el país, en San Juan se juega una parte importante de la seguridad alimentaria nacional”, dijo.

De acuerdo con el Plan de Acción de Adaptación elaborado en el marco de Adapt’Action, bajo un posible escenario futuro de altas emisiones, la temperatura promedio mensual en San Juan podría pasar del rango actual de 21 a 24 °C a uno de 24 a 27 °C hacia 2050. Refiere que hoy la sequía amenaza a la habichuela sobre todo en su fase de crecimiento, ubicada entre abril y mayo de cada año, pero el estudio anticipa que ese período seco podría prolongarse hasta julio y alcanzar también la fase de fructificación, con efectos sobre el rendimiento y una mayor incidencia de la mosca blanca, lo que aumentaría las pérdidas de los productores.

Puig añadió que los Escenarios de Cambio Climático de la República Dominicana, elaborados por el consorcio del Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (Cathalac) y Energeia Network, proyectan para San Juan, bajo ese mismo escenario, una reducción de las lluvias de entre 26 % y 32 % y un aumento de la temperatura máxima de entre 2.9 y 3.6 °C hacia finales de siglo.

Subrayó que la magnitud de esos cambios depende de cuánto sigan creciendo, o no, las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que en un escenario de bajas emisiones la merma de las lluvias se limitaría a entre 4 % y 9 %. Señaló que San Juan ya muestra señales de estrés hídrico. Entre el 11 y el 20 de febrero de 2026, la estación de Arroyo Loro, en San Juan de la Maguana, registró apenas 0.2 milímetros de lluvia, uno de los valores más bajos entre las estaciones reportadas por el Indomet en ese período, mientras que la precipitación acumulada en la Regional Agropecuaria Suroeste fue de 42.7 milímetros.

Entre las medidas de adaptación necesarias para proteger al sector agropecuario, Puig citó la conservación de suelos, la retención de agua, los sistemas agroforestales y silvopastoriles, la diversificación productiva, la modernización del riego y la restauración de las cuencas hidrográficas. Destacó además herramientas como el Atlas de Riesgo y Vulnerabilidad ante Emergencias (ARVE), los datos abiertos de precipitación del Indomet y los productos del programa europeo Copernicus, que ofrecen de forma gratuita pronósticos estacionales e información sobre sequía, humedad del suelo y vegetación.

‘La adaptación comienza antes de la emergencia’, puntualizó.

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