Menores acusados de violaciones a derechos en centros de detención
Informe revela condiciones precarias en centros de detención de menores en República Dominicana.
Un informe de la Oficina Nacional de Defensa Pública revela que adolescentes privados de libertad en República Dominicana enfrentan condiciones de detención precarias, incluyendo el uso de recipientes improvisados para sus necesidades fisiológicas y periodos prolongados de aislamiento de actividades recreativas y sociales.
El documento, publicado en agosto de 2026, destaca que menores con trastornos de salud mental en Santiago dependen de sus familias para recibir medicamentos psiquiátricos, ya que estos no son suministrados por las instituciones responsables.
Las inspecciones se llevaron a cabo en el Centro de Atención Integral para Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal (Caipaclp) Ciudad del Niño, en Santo Domingo, y en el establecimiento de la misma modalidad ubicado en Santiago.
En Ciudad del Niño, los inspectores encontraron celdas con humedad, falta de mantenimiento y servicios sanitarios insalubres. Algunos adolescentes se vieron obligados a utilizar recipientes improvisados debido a la falta de agua corriente y sanitarios funcionales.
El informe también identificó áreas sin energía eléctrica, abanicos ni iluminación adecuada, así como instalaciones eléctricas improvisadas. Una de las situaciones más graves fue el régimen disciplinario, donde se utilizaban espacios de alojamiento común para aislar a algunos internos.
Algunos adolescentes permanecieron más de dos meses sin acceso a actividades recreativas o sociales, lo cual el organismo considera contraria a los estándares internacionales de protección de menores privados de libertad. El informe cuestiona la aplicación de estas medidas sin garantizar el debido proceso.
En el momento de la inspección, Ciudad del Niño tenía 90 adolescentes recluidos, aunque su capacidad es de 150. De ellos, 59 estaban en prisión preventiva, equivalente al 65.6 % de la población del establecimiento. También se registraron 12 adolescentes extranjeros, todos de nacionalidad haitiana.
Aunque no hubo hacinamiento general, se identificaron deficiencias en infraestructura, atención médica y acceso a actividades recreativas. El centro dispone de programas educativos de bachillerato y talleres de pintura, electricidad y sastrería, pero se recomienda rehabilitar las instalaciones destinadas a esas actividades.
En Santiago, la Defensa Pública estableció que la Dirección Nacional de Atención Integral al Adolescente (Dinaia) suministra medicamentos generales, pero no proporciona tratamientos psiquiátricos. Por lo tanto, las familias deben comprarlos y entregarlos al personal del establecimiento para su administración.
La institución advirtió que esta dependencia económica puede comprometer la continuidad de los tratamientos de adolescentes con trastornos de salud mental. El recinto cuenta con una pediatra, dos enfermeras y un equipo de profesionales de psicología y trabajo social, pero no suministra medicamentos psiquiátricos institucionalmente.
También se encontró que algunos adolescentes dormían directamente en el piso, algunos sin cama ni sábanas. Aunque el establecimiento tenía 73 internos y capacidad para 96, un módulo completo permanecía fuera de servicio por falta de electricidad e inodoros, lo que provocó una distribución desigual de los adolescentes en los espacios disponibles.
Otra dificultad fue el abastecimiento de agua: las duchas no funcionaban adecuadamente, y los internos debían bañarse utilizando cubos. La alimentación también figura entre los problemas identificados en Santiago.
Según el informe, durante la inspección se constató el suministro de alimentos en condiciones inadecuadas, incluyendo arroz con coloración amarillenta, mal olor y características que los adolescentes y el personal asociaban con presencia de plagas. La Defensa Pública documentó entregas irregulares de víveres, verduras, carne de pollo y otros productos básicos.
El centro había recibido leche en mal estado y permaneció varios días sin suministro de pan. Una partida de harina de maíz llegó deteriorada y no pudo utilizarse. Los alimentos son suministrados por los Comedores Económicos del Estado.
A pesar de estas deficiencias, el establecimiento mantiene programas de alfabetización, educación primaria y secundaria, además de formación técnica impartida por el Infotep. La Defensa Pública recomendó intervenir las instalaciones sanitarias, garantizar medicamentos y alimentos adecuados, y mejorar las condiciones de alojamiento y recreación.



