Milagros Germán: auditoría señala debilidades, no irregularidades; pide rectificar publicación
La exministra de Cultura cuestiona la presentación de RD$304.8 millones como irregularidades y solicita a Acento corregir la información.
SANTO DOMINGO.– La exministra de Cultura, Milagros Germán, señaló que la auditoría realizada a la institución durante su gestión identifica debilidades de control, observaciones administrativas y contables, pero cuestionó que sus resultados se presenten como RD$304.8 millones en irregularidades financieras. Por esa razón, pidió al medio digital Acento rectificar y precisar el alcance de los hallazgos divulgados.
En una comunicación enviada a los medios este martes, Germán sostuvo que la publicación reúne partidas de distinta naturaleza y las presenta bajo una cifra global que, a su juicio, puede llevar a interpretar que hubo pérdidas patrimoniales o fondos desviados, aunque esos conceptos no se desprendan necesariamente de cada observación del informe de la Contraloría General de la República.
Uno de los principales puntos señalados por la exfuncionaria son los RD$144.6 millones correspondientes a la subejecución presupuestaria. Germán argumentó que se trata de recursos presupuestados que no fueron utilizados y que esa diferencia no equivale, por sí misma, a pagos irregulares ni a dinero sustraído. La subejecución refleja una diferencia entre el presupuesto disponible y el gasto ejecutado, por lo que debe distinguirse de otras observaciones financieras.
También cuestionó que se incluyan RD$56.3 millones en anticipos financieros destinados a actividades como el Carnaval y las ferias y festivales del libro. Según su comunicación, el apartado correspondiente de la auditoría identifica los fondos, sus destinos y las resoluciones que los autorizaron, sin formular allí una inobservancia específica sobre esos anticipos. Por ello, considera que su inclusión en el monto global de irregularidades no está sustentada por esa sección del informe.
La exministra se refirió, además, a las diferencias detectadas entre los registros de bienes institucionales. Sostuvo que las discrepancias contables y de conciliación deben analizarse según su naturaleza y no interpretarse automáticamente como pérdidas patrimoniales o recursos desviados. En ese sentido, pidió distinguir entre las observaciones de registro y aquellos hallazgos que puedan acreditar una irregularidad concreta.
Germán también solicitó que se tomen en cuenta las observaciones que la Contraloría retiró o declaró subsanadas. Entre ellas mencionó el señalamiento sobre el límite de caja chica, que el órgano auditor consideró no aplicable, así como puntos relativos al sistema de asistencia, las licencias informáticas y las políticas y procedimientos de inventario. A su entender, el estado de cada observación debe quedar reflejado en la información publicada.
No obstante, la exministra no sostiene que todos los señalamientos hayan sido descartados. Su planteamiento se centra en que se diferencien las partidas presupuestarias y contables de las irregularidades efectivamente identificadas, así como los hallazgos retirados o corregidos de aquellos que permanecen vigentes o pendientes de validación.
La controversia gira, por tanto, en torno a la forma en que se presenta el resultado de la auditoría y al significado atribuido a los RD$304.8 millones. Mientras Germán solicita a Acento rectificar y contextualizar la cifra, el contenido del informe debe examinarse atendiendo a la descripción, el alcance y el estatus de cada observación, sin asumir que toda debilidad de control representa automáticamente una pérdida de fondos ni que todas las observaciones carezcan de fundamento.



