Netanyahu acusa a funcionarios de intentar robar elecciones
El primer ministro israelí denunció presuntos intentos de fraude electoral en el contexto de elecciones generales marcadas por polarización y participación masiva.
Jerusalén (AFP). El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, denunció este martes presuntos intentos de fraude en las elecciones generales del país, las primeras celebradas desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. La jornada electoral se desarrolló en un contexto de fuerte polarización política y una participación masiva de ciudadanos.
Netanyahu acusó a tres altos funcionarios de un partido de mayoría árabe de intentar «robar las elecciones», luego de que fueran detenidos en el sur del país con sobres que contenían dinero. Las autoridades electorales aclararon que los detenidos se encontraban cerca de sus viviendas y que aún no habían llegado a los centros de votación.
Las autoridades calificaron el incidente como un «caso aislado» que permanece bajo investigación. Los comicios se desarrollan en medio de las consecuencias de tres años de conflictos regionales desencadenados tras los ataques de Hamás, con la seguridad nacional y los cuestionamientos a la respuesta del Gobierno israelí como temas centrales de la campaña.
Las últimas encuestas reflejaban una estrecha competencia entre Netanyahu y su principal rival, Gadi Eisenkot, político centrista y exjefe militar que busca desplazar del poder al actual primer ministro. La jornada electoral también estuvo marcada por un incidente en Tel Aviv, donde la Policía arrestó a un hombre armado con un cuchillo que se acercó de manera amenazante al dirigente izquierdista Yair Golan.
«La incitación y la violencia no nos intimidarán», expresó Golan en un comunicado, en el que criticó duramente la campaña política de Netanyahu. Las elecciones llegan en un contexto de creciente aislamiento internacional de Israel, debido a su ofensiva militar en Gaza, la expansión de los asentamientos y la violencia de colonos en Cisjordania ocupada, así como al avance de sectores de extrema derecha y del nacionalismo religioso.
La participación electoral alcanzó el 16,68 % durante las primeras tres horas de votación, el nivel más alto registrado a esa hora desde 1981, según datos de la Comisión Electoral Central. La importancia de estos comicios también motivó el regreso de decenas de miles de israelíes residentes en el extranjero, quienes viajaron al país para ejercer su derecho al voto.
«Siento que este es el momento decisivo. Es ahora o nunca; de lo contrario, el país realmente ya no sobrevivirá», expresó Eilana Zisblit, quien regresó a Israel después de casi 30 años viviendo en Canadá. La jornada electoral continuará en medio de la expectativa por los resultados, que definirán la composición del Parlamento israelí y las posibilidades de Netanyahu de permanecer al frente del Gobierno.



