OEA exige acciones más firmes contra pandillas tras desaparición de cuatro salvadoreños en Haití
La OEA pidió medidas contundentes contra pandillas tras la desaparición de cuatro militares salvadoreños en Haití.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) exigió acciones más contundentes contra las pandillas que operan en Haití, tras la desaparición de cuatro militares salvadoreños durante una emboscada ocurrida el 18 de octubre en Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe.
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, expresó su solidaridad con el Gobierno y el pueblo de El Salvador, especialmente con las familias de los cuatro integrantes del contingente internacional cuyo paradero continúa sin confirmarse.
En una publicación en su cuenta en X, Ramdin señaló que el ataque evidencia la necesidad de adoptar decisiones más firmes para combatir a las organizaciones criminales que mantienen bajo su control amplias zonas del territorio haitiano. “Esperamos que regresen sanos y salvos”, dijo el funcionario en un mensaje publicado el 26 de octubre.
Ramdin advirtió que la agresión contra los integrantes de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) pone de manifiesto la urgencia de adoptar medidas más decisivas y coordinadas contra las bandas criminales. “La comunidad internacional debe fortalecer su apoyo a Haití para restablecer la seguridad y proteger a su población”, sostuvo, según declaraciones recogidas por FCN y la agencia Europa Press.
Los cuatro salvadoreños, identificados por las autoridades de su país como técnicos de aviación que participaban en la misión internacional en Haití, desaparecieron el domingo 18 de octubre tras ser atacados por grupos armados en el vehículo blindado en que se desplazaban por la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, ordenó una operación de búsqueda y rescate tras el ataque, advirtiendo a los responsables del secuestro que su Gobierno intensificaría las acciones militares si los cuatro integrantes de su contingente no eran liberados con vida.
El Salvador envió refuerzos militares a Haití para participar en las operaciones, mientras las fuerzas internacionales y las autoridades haitianas mantenían sus esfuerzos para localizar a los desaparecidos. La situación se complicó cuando la Fuerza de Supresión de Pandillas confirmó el 25 de octubre haber recibido restos humanos entregados por una organización humanitaria, aunque aclaró que no existía identificación que permitiera establecer si correspondían a los cuatro salvadoreños.
Bukele rechazó que los restos encontrados pertenecieran a los técnicos de su país, señalando diferencias entre las características de los cuerpos recuperados y las de los militares desaparecidos. Hasta el momento, no se ha comunicado una identificación forense definitiva que permita establecer el destino de los cuatro hombres.
El pronunciamiento de la OEA se suma a la condena expresada el 24 de octubre por el Sistema de las Naciones Unidas en El Salvador, que reclamó el regreso inmediato y seguro de los cuatro técnicos de aviación. Aunque Ramdin no anunció nuevas medidas operativas ni precisó recursos adicionales, su declaración coloca nuevamente en el centro del debate internacional la seguridad de los contingentes extranjeros y la necesidad de fortalecer la cooperación para enfrentar a las pandillas en Haití.



