Psicólogos exigen más profesionales en atención primaria para prevenir crisis
Profesionales de la salud mental reclaman mayor incorporación de psicólogos en unidades de atención primaria para evitar crisis, violencia y suicidios.
Santo Domingo.- La escasez de psicólogos en los centros de salud, las limitaciones presupuestarias y la falta de datos actualizados sobre la salud mental son algunos de los desafíos señalados por representantes de organizaciones profesionales y académicas, quienes solicitaron ampliar la atención psicológica en las comunidades para prevenir crisis, violencia y suicidios.
Los especialistas pidieron el nombramiento de más profesionales en las unidades de atención primaria, el fortalecimiento de los servicios en las escuelas y una mayor participación del sector en las decisiones de políticas públicas, en conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental.
Abril Arias, expresidente del Colegio Dominicano de Psicólogos (Codopsi), señaló que el país debe pasar de los discursos a las intervenciones directas en los barrios y las familias, con políticas que permitan identificar tempranamente los factores de riesgo y garantizar atención oportuna.
Miguel Víctor Lora Coradín, actual presidente de Codopsi, destacó que la respuesta a los problemas de salud mental debe priorizar la prevención, la detección temprana, la psicoeducación y la promoción del bienestar psicológico.
Una de las principales demandas es incorporar entre dos y tres psicólogos en las más de 1,500 unidades de atención primaria. Arias cuestionó la insuficiente incorporación de los profesionales a los servicios comunitarios, a pesar de que existen alrededor de 60,000 psicólogos graduados.
Arias consideró insuficiente la cantidad de profesionales que actualmente prestan servicios en el sistema sanitario y cuestionó que unos 1,440 psicólogos puedan responder a las necesidades de una población de aproximadamente 11 millones de habitantes.
María de los Santos, presidente de la Asociación de Psicólogos Dominicanos (Asopsalud), señaló el déficit de psicólogos en los establecimientos sanitarios, especialmente en las provincias fronterizas, donde existen necesidades que no siempre reciben suficiente atención.
La representante indicó que el sistema cuenta con 198 centros de segundo y tercer nivel, alrededor de 1,500 unidades de atención primaria y 50 centros especializados, y consideró necesario ampliar las plazas profesionales para reducir la sobrecarga del personal disponible y mejorar el acceso de los pacientes.
Durante su intervención, Lora Coradín citó datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), según los cuales se registraron 651 suicidios en 2024, de los que 532 correspondieron a hombres y 119 a mujeres. Expresó que la prevención comienza mucho antes de una crisis, al plantear la necesidad de identificar señales de riesgo, fortalecer las redes de apoyo y garantizar acceso oportuno a profesionales.
El profesor de Psicología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Noel de la Rosa, señaló que el suicidio es uno de los indicadores que permiten examinar la situación de la salud mental, aunque aclaró que esta no puede reducirse a ese fenómeno. Resaltó la importancia de hábitos cotidianos que favorezcan el bienestar, como caminar, bailar y mantener una vida equilibrada, sin sustituir con ellos la atención profesional cuando sea necesaria.
En tanto, el especialista Jorge Morillo explicó que en investigaciones sobre suicidio han identificado casos asociados a depresión y a situaciones personales difíciles, por lo que consideró que el país necesita desarrollar herramientas para ayudar a las personas a enfrentar sus dificultades y recibir acompañamiento oportuno.
Los expertos también llamaron a abordar con responsabilidad la relación entre salud mental, violencia y delincuencia, y rechazaron que las personas con trastornos mentales sean consideradas automáticamente violentas o delincuentes. Lora Coradín advirtió que asociar ambas realidades de manera generalizada alimenta el estigma y puede alejar a quienes necesitan ayuda de los servicios profesionales.
Los participantes plantearon que la prevención debe comenzar desde la infancia, con apoyo a las familias, acompañamiento psicológico en las escuelas y detección temprana de dificultades emocionales y conductuales. Morillo consideró que los hechos delictivos protagonizados por jóvenes obligan a examinar las oportunidades de orientación y acompañamiento que tuvieron durante su niñez y adolescencia.
Arias, además, solicitó una reunión con el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología para discutir la formación de los profesionales de la psicología y las necesidades del país en esta área, al señalar que este año no se dieron becas de maestrías para psicología clínica ni doctorados en salud mental.
Ricardo Winter, rector de la Universidad Psicología Industrial Dominicana (UPID), agregó que las escuelas necesitan fortalecer el trabajo conjunto entre psicólogos, orientadores, docentes y directores para responder a las dificultades que afectan a los estudiantes y sus entornos familiares.



