Reyes de España visitan Ceuta en clima de tensión diplomática
Los reyes de España visitan Ceuta en un contexto de tensión con Marruecos, dos meses y medio después de la crisis migratoria.
Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, llegaron este martes a Ceuta, enclave norafricano cuya soberanía reclama Marruecos, en una visita que se desarrolla en un clima de tensión diplomática. La ciudad, que vive un clima de expectativa, fue recibida por una multitud entusiasta, que coreó frases como “Yo soy español, español” y “Ceuta unida, jamás será vencida”.
La visita, que marca la primera vez que los monarcas visitan Ceuta desde 2014, incluye una reunión con las autoridades en el Ayuntamiento. La periodista de la AFP observó que la población se mostró muy receptiva al encuentro, con banderas de España y la presencia de campañas religiosas en la zona.
Toñi Jiménez, una enfermera de 56 años, expresó que la visita “significa mucho” para la comunidad, ya que “es un apoyo para que el vecino de al lado, Marruecos, no esté siempre con la intención de que Ceuta y Melilla son de Marruecos”.
Los reyes, que pasarán la noche en Ceuta, partirán el miércoles hacia Melilla, otro enclave norafricano. Esta visita se produce dos meses y medio después de la crisis migratoria, que provocó la llegada de más de 70,000 personas a la ciudad.
El último rey español que visitó estos enclaves fue Juan Carlos I, en 2007, lo que generó una crisis diplomática con Rabat. La visita actual se da en un contexto de elecciones anticipadas en España, donde la migración es un tema central.
La ciudad, con más de 80,000 habitantes, intenta recuperar la normalidad tras la crisis. Aunque la mayoría de los migrantes ya regresó, algunos permanecen en el territorio, donde parte de la población se sintió abandonada durante el caos inicial.
Ana María Díaz, una jubilada de 69 años, expresó “mucha alegría” por la llegada de los reyes, aunque consideró que “ha sido un poquillo tarde”. La ciudad sigue “fatal”, según ella, y “la solución es que (los migrantes) se vayan”.
La agenda de la visita incluye un encuentro con las autoridades, una jornada en un colegio donde conviven distintas comunidades religiosas, y una ceremonia en el cementerio de Sidi Embarek, donde se rendirá homenaje a más de un centenar de personas fallecidas durante la crisis.
Más tarde, Felipe VI hablará ante representantes de la sociedad local, en un acto que se enmarca en la coordinación con el gobierno español. La visita pondrá a prueba las relaciones con Marruecos, cuya posible reacción es un tema de atención diplomática.
Mohamed Hamadi, un ceutí de 41 años, afirmó: “El rey de Marruecos, ¿qué pinta aquí? Tanto él como su opinión. Si Ceuta es española de toda la vida”.
Las autoridades habilitaron más de 7.000 plazas de acogida temporal para migrantes adultos y otras 2.800 para menores, lo que permitió evacuar antes de la visita real los grandes asentamientos que ocupaban algunas playas de la ciudad.
Aunque la mayoría de los migrantes ya fue trasladada, aún hay personas que viven a la intemperie o en los montes. Bajo la mirada de las fuerzas de seguridad, algunos deambulan por las calles, mientras que Ana Muñoz, una funcionaria de 33 años, lamenta que “ya están todos metidos en las carpas” y que “ya los han movido de un sitio a otro”.



