Sánchez: Si hubo negligencias, se sabrá
El presidente español aseguró que se investigará el accidente que dejó 68 muertos y 73 heridos en la línea ferroviaria.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró este miércoles que se va “a llegar hasta el final” para conocer las causas del accidente ferroviario que dejó al menos 68 muertos y 73 heridos. Sánchez hizo estas declaraciones desde Urda (Toledo), lugar del siniestro, donde también anunció que el Gobierno decretará tres días de luto oficial.
El mandatario señaló que “no es asumible para un país como España” sufrir dos accidentes en la línea ferroviaria de alta velocidad en un mismo año, en referencia al de Adamuz (Córdoba), ocurrido en enero y que dejó 46 fallecidos y más de 120 heridos. Afirmó que se tomarán “medidas con total contundencia” para reconstruir la confianza en el sistema ferroviario y garantizar “aún más” la seguridad de los viajeros.
El presidente de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, informó de que los servicios de emergencia confirmaron el fallecimiento de 68 personas en el accidente que involucró a dos trenes, uno de alta velocidad (Ave) de Renfe y otro de Iryo. Según García-Page, 24 de los fallecidos son del Ave, mientras que el resto (44) son del tren Iryo.
El balance de heridos incluye 53 personas con lesiones leves en hospitales y 15 graves, mientras que en el centro de atención de Urda hay cinco personas por heridas leves. Las labores de limpieza de la zona del siniestro no han concluido y el presidente regional indicó que podría haber más fallecidos “debajo de algún vagón o en los amasijos de hierros”.
En una comparecencia previa en Madrid, el ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que a las 8.30 hora local se produjo la caída del sistema de seguridad LZB y se ordenó detener la marcha a varios trenes. Posteriormente, el centro de control de Adif tomó la decisión de reanudar la marcha “con un tren detenido y una señal roja a la entrada de la estación Urda”.
Esa decisión de reanudar la marcha cuando había un tren todavía parado (el Iryo) se tomó sin fijar una limitación de velocidad. “Esa es la decisión que se toma desde el centro de control y es el origen del accidente”, aseguró el ministro. Detalló que desde Adif se piensa que la caída del LZB provocó la detención de al menos 6 trenes desde las 8.30 horas, pero que a las 8.36 horas se dio la autorización al maquinista de retomar la marcha del Ave, que recorrió unos 25 kilómetros hasta las 8.53 horas, cuando se produjo el accidente al embestir al Iryo que estaba parado en la vía.
El tren de Renfe, con 378 pasajeros, circulaba hacia la ciudad sureña de Sevilla cuando alcanzó al Iryo, con 174 personas a bordo (incluido un bebé). Agentes de la Guardia Civil y técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) interrogan al operario del centro de control que regulaba el tráfico de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla en el momento en el que se produjo el accidente.



