Sequías y lluvias elevan riesgo de impago en sectores comerciales
Un estudio de la Superintendencia de Bancos revela que sequías y lluvias intensas incrementan la probabilidad de incumplimiento de créditos en distintos sectores económicos.
La Superintendencia de Bancos (SB) publicó un estudio que analiza cómo la exposición prolongada a sequías y lluvias intensas está vinculada con un mayor riesgo de impago en actividades económicas de República Dominicana. El análisis se realizó entre noviembre de 2013 y diciembre de 2025, considerando datos históricos de la cartera y registros de precipitaciones.
Según el trabajo elaborado por Natsu Then Shimazaki, del Departamento de Monitoreo de Riesgos y Gobierno de Datos de la institución, la relación entre las condiciones climáticas extremas y el riesgo crediticio varía según la actividad económica y la región. El estudio destaca que algunos sectores podrían enfrentar aumentos en la probabilidad de incumplimiento en los próximos años.
Entre 1960 y 2017, los huracanes e inundaciones acumularon daños estimados en US$8,606 millones, mientras que las pérdidas anuales asociadas a huracanes representaron entre 0.48% y 0.70% del producto interno bruto (PIB). El documento advierte que la exposición acumulada a condiciones extremas de lluvia podría afectar la capacidad de pago de los deudores comerciales y, por ende, la calidad de los créditos otorgados.
El análisis distingue dos canales de exposición: las precipitaciones excepcionalmente bajas, vinculadas a sequías y déficit hídrico, y las excepcionalmente altas, relacionadas con lluvias intensas. En el caso de la exposición a sequías, el estudio encontró que la probabilidad de incumplimiento aumentó en sectores como Administración Pública y Defensa, Construcción y Comercio.
En la construcción, la dependencia del agua para procesos como la preparación de terrenos y la producción de concreto explica su sensibilidad al déficit hídrico. Los períodos prolongados de sequía pueden retrasar proyectos y elevar costos operativos, debilitando la capacidad de pago de las empresas.
Por otro lado, las lluvias intensas se asociaron con un mayor riesgo de incumplimiento en actividades financieras y de seguro, transporte y almacenamiento, así como en la industria manufacturera. En el transporte y almacenamiento, las lluvias pueden afectar la movilidad y las operaciones logísticas. En la manufactura, interrupciones operativas o daños a instalaciones podrían comprometer la producción.
El estudio también identificó que, en algunas actividades, como la pesca, la exposición a sequías se relacionó con una reducción de la probabilidad de incumplimiento. Sin embargo, el documento advierte que otros factores climáticos, como los fenómenos de El Niño y La Niña, podrían influir en los resultados.
Las proyecciones del estudio sitúan en Monseñor Nouel, Samaná y La Altagracia los mayores aumentos de la probabilidad de incumplimiento asociados con la exposición a precipitaciones excepcionalmente bajas para 2030. Las estimaciones indican variaciones de 1.9, 1.6 y 1.3 puntos porcentuales, respectivamente, frente al nivel de referencia de 2025.
El análisis se extiende hasta 2040 y 2050 bajo el escenario climático SSP5-8.5, caracterizado por altas emisiones de gases de efecto invernadero. Los resultados sugieren que el riesgo vinculado al déficit de precipitaciones aumentaría gradualmente a escala nacional, aunque los efectos serían más pronunciados en ciertas provincias.



