Jueves, 29 de octubre de 2026
Última hora
Deportes

Trujillo y los Deportes (1 de 2): La política y el deporte en la era del dictador

El régimen de Rafael Leónidas Trujillo impactó en la participación dominicana en los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, según documentos históricos.

Fotografía de la época que muestra la actividad deportiva en Santo Domingo durante la era de Trujillo.
Fotografía de la época que muestra la actividad deportiva en Santo Domingo durante la era de Trujillo.

A la llegada al poder de Rafael Leónidas Trujillo en 1930, el país ya había descartado la participación en los 2do Juegos Deportivos Centroamericanos y de Caribe, que se celebrarían en La Habana, Cuba, del 15 de marzo al 5 de abril de ese año. Para esos fines, el gobierno de Horacio Vásquez creó una Junta Nacional y designó al Presidente de la Cámara de Diputados, Ernesto Bonetti Burgos, como representante, pero las asociaciones deportivas no se pusieron de acuerdo sobre la participación dominicana, alegando la falta de preparación deportiva.

Trujillo asumió el poder en 1930, y el paso del huracán San Zenón el 3 de septiembre de ese año destruyó la Ciudad de Santo Domingo, incluyendo el Gimnasio Escolar, el Templo de la actividad deportiva de la época, el Estadio de Boxeo del Malecón y el Caribe Tennis Club. A pesar de esta catástrofe, la actividad deportiva se reinició rápidamente, como el caso del tenis, voleibol, baloncesto, boxeo, fútbol y, sobre todo, el béisbol. Fue en ese contexto que se reorganizaron clubes, escuelas, asociaciones de cronistas deportivos y comisiones especializadas. Para el mes de octubre de ese año ya se estaba jugando béisbol en el Hipódromo de la Primavera.

En la primera etapa del gobierno de Trujillo, la actividad deportiva fue organizada por la Asociación de Cronistas Deportivos y por entidades privadas. En 1934 se anunció que la República Dominicana no participaría en los 3ros Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, que se celebrarían en El Salvador, en marzo y abril de 1935, por no tener una preparación adecuada de los atletas seleccionados.

En Panamá se anunció la participación dominicana en los IV Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, a celebrarse en su capital del 31 de enero al 6 de febrero de 1938. Este anuncio despertó el interés en las pruebas olímpicas organizadas por la Asociación de Cronistas Deportivos, lo que llevó al gobierno a decidir la celebración de los primeros Juegos Olímpicos Nacionales mediante la Ley 1272 de marzo de 1937, fijando la fecha de celebración para el 16 de agosto de ese año. El Artículo 10 de la ley estableció que uno de los objetivos era la selección y preparación de atletas que representarían al país en los juegos centroamericanos de Panamá.

A pesar del éxito de esos juegos nacionales, el gobierno decidió aplazar la participación dominicana en los juegos de Panamá, argumentando que los atletas necesitaban un mayor grado de perfección en la cultura física. Sin embargo, la verdadera razón de la ausencia dominicana en los juegos de Panamá se encuentra en los hechos ocurridos a finales de septiembre y principios de octubre de 1937, la Matanza de Haitianos ordenada por Trujillo y el repudio generalizado que esta causó en la colectividad internacional.

En cuanto al béisbol, hasta 1937 se jugaron diferentes campeonatos en la categoría superior entre los equipos tradicionales: Licey, Escogido, San Pedro de Macoris y Santiago. En el torneo profesional correspondiente a ese último año, designado Reelección Presidente Trujillo, se fusionaron los equipos Licey y Escogido, creando la representación capitalina llamada “Los Dragones de Ciudad Trujillo”. Asimismo, empezaron a llegar como refuerzos de los equipos participantes, un sin número de jugadores de Cuba, Puerto Rico, Venezuela y los Estados Unidos. Todas las semanas, los equipos traían “nuevos importados”, creando un verdadero caos, además de los costos de los equipos asociados a dichos refuerzos.

En ese contexto, se retiró del torneo el equipo de las Estrellas Orientales y los organizadores decidieron continuar la competición solo con los equipos de la Capital y de Santiago, resultando los Dragones de Ciudad Trujillo victoriosos, sobre todo porque tenían los mayores recursos económicos para importar más jugadores y de mejor renombre. El evento creó un desorden de tal magnitud que nuestro béisbol profesional dejó exhaustos a sus promotores y, consecuentemente, el campeonato profesional desapareció durante años, no volviendo a celebrarse hasta el año 1951.

En 1942 se hablaba con insistencia de la necesidad de crear una comisión nacional de deportes que regulase la actividad física en el país. Esto finalmente se materializó el año siguiente mediante la Ley 463 de 1943, que creó la Dirección General de Deportes y estableció que la acción oficial para el fomento, la buena organización y práctica deportiva en público y en establecimientos escolares estaría a cargo de dicha dirección. El Artículo 6 de la ley estableció que, con el fin de organizar las diferentes disciplinas, se designaría una comisión nacional o comisionado para cada una de ellas. Las atribuciones de dichas comisiones se detallarían en los reglamentos respectivos, conforme los aprobasen el Poder Ejecutivo.

0 lecturas ¿Te resultó útil? Compártela con tu comunidad.