Trump confirma contacto de Vance con Irán por ayuda médica, niega negociaciones de paz
El presidente de EE.UU. confirmó que autorizó al vicepresidente Vance a contactar a Irán por suministros médicos, pero negó reanudar negociaciones de paz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que autorizó al vicepresidente JD Vance a establecer contacto con autoridades de Irán para facilitar el envío de sumin de suministros médicos, pero negó haberle ordenado reanudar las negociaciones de paz, en medio de las amenazas de una nueva ofensiva militar estadounidense contra Teherán.
La declaración se produjo después de que el diario The Wall Street Journal informara este miércoles que Vance envió una carta a Mohsen Rezaei, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, con el propósito de explorar la posibilidad de retomar las conversaciones para evitar nuevos ataques estadounidenses.
Según el periódico, una de las fuentes consultadas aseguró que la iniciativa respondió a instrucciones de Trump, versión que el mandatario rechazó al explicar que únicamente dio su aprobación para establecer contacto con las autoridades iraníes.
“Necesitan ayuda con suministros médicos y varias cosas. Me preguntó qué pensaba. Le dije: ‘Si quieres hacer eso, está bien’”, declaró Trump.
El presidente estadounidense agregó que el objetivo del acercamiento era facilitar la llegada de suministros para asistir a personas que necesitan atención médica.
De acuerdo con The Wall Street Journal, la carta y los contactos posteriores entre funcionarios de ambos países se concentraron en establecer un posible marco de negociación, sin abordar propuestas específicas para alcanzar un acuerdo de paz.
El acercamiento diplomático ocurre en el octavo mes de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciada a finales de febrero con ataques conjuntos estadounidenses e israelíes contra territorio iraní.
El conflicto continúa sin señales claras de una solución, mientras Washington refuerza su presencia militar en la región y Trump evalúa la posibilidad de ordenar nuevas operaciones ofensivas después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
En ese contexto, Estados Unidos ha enviado fuerzas adicionales al golfo Pérsico, incluido un tercer grupo de portaaviones, como parte de su despliegue militar ante las tensiones con Teherán.
El diario estadounidense también informó que Washington solicitó a varios países árabes del Golfo prepararse ante una posible campaña militar corta e intensa contra Irán después de los comicios. Sin embargo, fuentes citadas por el periódico señalaron que Trump todavía no había tomado una decisión definitiva sobre nuevos ataques.
La guerra ha provocado importantes alteraciones en los suministros energéticos procedentes de los países del Golfo, con repercusiones económicas internacionales.
Tras el inicio de las hostilidades, Irán comenzó a restringir el tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por la que habitualmente circulaba alrededor de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo.
Las fuerzas iraníes también han atacado embarcaciones que intentaron atravesar ese paso marítimo sin autorización de Teherán.
En respuesta, Estados Unidos mantiene un bloqueo naval de los puertos iraníes, con el propósito de aumentar la presión económica sobre la república islámica.
Por su parte, las autoridades militares iraníes han advertido que responderán con mayor amplitud ante cualquier nueva ofensiva estadounidense.
Mohsen Rezaei también advirtió que Irán podría atacar infraestructuras vinculadas a Estados Unidos, incluidos centros de datos y otras instalaciones relacionadas con la inteligencia artificial, si Washington reanuda sus ataques.
El contacto promovido por Vance se produce, además, a pocos días de las elecciones legislativas estadounidenses, en un escenario marcado por el descontento de parte de los votantes ante el elevado costo de vida y la gestión de la guerra.
El conflicto también ha impulsado los precios de la gasolina, aumentando las preocupaciones económicas de los estadounidenses antes de acudir a las urnas.
Mientras persiste la posibilidad de nuevos enfrentamientos, el acercamiento entre Washington y Teherán abre una vía de comunicación, aunque todavía no se ha anunciado la reanudación formal de las negociaciones de paz.



