Trump y Melania celebran Halloween en Casa Blanca con niños y calabazas
El presidente y la primera dama de EE.UU. festejaron Halloween entregando dulces a niños en una Casa Blanca decorada con calabazas.
El presidente y la primera dama de Estados Unidos, Donald y Melania Trump, celebraron Halloween este jueves entregando dulces a niños de todas las edades en una Casa Blanca decorada con decenas de calabazas. La tradicional actividad se realizó en una de las entradas que da al Jardín Sur de la residencia ejecutiva.
De regreso de un mitin de campaña en Carolina del Sur, de cara a las próximas elecciones de medio mandato, el jefe de Estado se unió a su esposa para entregar golosinas a funcionarios, militares, otros ciudadanos y sus familias. El evento estaba previsto para acoger a unas 6.000 personas.
El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth; el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer; y el subjefe de Gabinete, Stephen Miller, estuvieron entre los asistentes. La pareja presidencial repartió chocolates y posó con los invitados disfrazados de magos, dinosaurios, policías y varios expresidentes como George Washington y Abraham Lincoln.
Trump llegó a firmar lo que parecía una copia de la Declaración de Independencia de uno de los invitados disfrazados. Una calabaza gigante, cortesía del Departamento de Agricultura, fue una de las grandes atracciones de la velada y sirvió de fondo para fotos tomadas por los asistentes, que también recibieron pequeñas calabazas y manzanas como recuerdo.
La decoración en tonos rojizos y naranja, alegórica a la festividad otoñal, también incluyó una gran “Luna de la Cosecha”. Varios puestos con libros para colorear, kits de experimentos científicos y juguetes fueron dispuestos a lo largo del césped de la icónica residencia presidencial.
Todo mientras la banda “Strolling Strings” de la Fuerza Aérea amenizó el evento con melodías tradicionales de Halloween y varios clásicos, que hicieron que el presidente bailara al menos unos segundos. Un sobrevuelo del Air Force One sorprendió a los asistentes, que aplaudieron cuando el avión presidencial pasó muy cerca de la azotea de la Casa Blanca.



