Universidad de Cornell suspende fiestas de fraternidades por acusaciones de violación
La Universidad de Cornell anunció la suspensión de fiestas en casas de fraternidades tras denuncias de violación en 2024.
La Universidad de Cornell anunció el martes la suspensión de todas las fiestas y eventos sociales en las casas del Consejo Interfraternidades hasta el final del año académico 2026-2027, como parte de una serie de medidas para abordar denuncias de violación en el campus.
El presidente de la universidad, Michael Kotlikoff, señaló que estas acciones buscan permitir una revisión exhaustiva de la vida de las fraternidades en Cornell, con el fin de determinar si pueden continuar de manera segura y cómo hacerlo.
Las medidas incluyen la implementación de una política de “tolerancia cero” ante infracciones que podría resultar en la suspensión inmediata de un capítulo de fraternidad. Además, se comprometió a iniciar conversaciones con estudiantes y expertos para desarrollar alternativas sociales seguras a la cultura de las fiestas de las fraternidades.
La universidad también planea invertir recursos en iniciativas que promuevan estas alternativas. Asimismo, se incorporará un gestor de casos en la Oficina de Derechos Civiles para apoyar a quienes denuncian conductas sexuales indebidas y facilitar su orientación en el proceso.
En paralelo, se trabajará con la Policía del Estado de Nueva York para que sus investigadores penales independientes de Cornell analicen las denuncias de violación. Normalmente, las denuncias en el campus son investigadas por la policía universitaria, que opera de manera independiente de la municipal en Ithaca, Nueva York.
Las autoridades del campus investigaron las denuncias de violación tumultuaria de 2024 y presentaron sus hallazgos iniciales al fiscal de distrito del condado de Tompkins, quien se negó a presentar cargos pocas semanas después del primer reporte de la víctima.
La gobernadora de Nueva York apartó al fiscal de distrito del caso este mes tras una protesta pública por la falta de cargos. Ahora la investigación está encabezada por la fiscal general de Nueva York, Letitia James, mientras que Cornell contrató a Sally Yates, exsubsecretaria de Justicia de Estados Unidos, para una revisión independiente de su respuesta.
Kotlikoff reconoció que la violencia sexual se extiende más allá de las fraternidades y señaló que la universidad también debe enfrentar una cultura de consumo excesivo de alcohol y uso de drogas en el campus, así como expandir la educación sobre la responsabilidad de los estudiantes para intervenir cuando otras personas están en riesgo.
Cornell también planea incorporar a defensores de víctimas y ampliar los programas de prevención de la violencia sexual, incluyendo educación para alentar la intervención de testigos. Las acciones anunciadas se denominaron como los “primeros pasos hacia un cambio sistémico en nuestro campus”.



