Universidades privadas dependen de fondos externos para cubrir déficits
El presidente de la ADRU señaló que las instituciones de educación superior no pueden sostenerse solo con ingresos por matrícula.
El presidente de la Asociación Dominicana de Rectores de Universidades (ADRU), Isaac García de la Cruz, indicó que las universidades privadas del país dependen de fuentes externas para cubrir sus déficits operativos. Según García de la Cruz, los ingresos por matrícula no son suficientes para sostener las actividades de las instituciones de educación superior.
Durante el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, García de la Cruz explicó que las universidades recurren al respaldo de fundaciones y a recursos obtenidos mediante proyectos para financiar sus operaciones. “En República Dominicana ninguna universidad sobrevive con la matrícula estudiantil”, afirmó.
El representante de la ADRU destacó que las universidades con diferentes razones de ser suelen contar con fundaciones que no solo regulan su funcionamiento, sino que también aportan económicamente para cubrir los déficits generados. “Estas fundaciones son las que no solamente regulan la institucionalidad y que se cumplan para los fines para los cuales han sido creadas, sino también que aportan económicamente a esos déficits que se generan”, mencionó.
García de la Cruz señaló que las instituciones deben rendir cuentas al Estado y a las entidades que les proporcionan recursos, además de someterse a mecanismos de supervisión y evaluación. Explicó que el uso de esos fondos está sujeto a fiscalización y que las universidades que incumplan las disposiciones correspondientes pueden perder los recursos que reciben.
El dirigente destacó que una universidad que no cumpla con las normas o desvíe los fondos será sancionada. “Es decir, que una universidad que no lo esté haciendo bien o está usando esos fondos y los desvía, será sancionada”, advirtió.
Durante el encuentro también se planteó la necesidad de una administración eficiente para responder a los compromisos económicos de las universidades, entre ellos el pago de la nómina, los salarios docentes, la tecnología y el equipamiento necesario para la enseñanza.
Los representantes de la ADRU defendieron el carácter social de la educación superior y señalaron que la función de las universidades va más allá de su sostenibilidad financiera, pues consiste en preparar a los profesionales que necesita el país para su desarrollo económico y social.



