Voleibolista de playa es subintendente de policía
Lily Andrea Carmona, acusada de ser subintendente de la policía, participa en Juegos Mundiales de la Policía en República Dominicana.
La colombiana Lily Andrea Carmona Marilanda, una de las voleibolistas de playa que participan en los IV Juegos Mundiales de la Policía, tiene como principal oficio combatir el crimen en su país.
Quienes la ven jugar con un vistoso bikini y lentes de sol ignoran que, antes que atleta, hay una realidad que sorprende: es subintendente de la policía colombiana.
Se trata de Lily Andrea Carmona Marilanda, una bella voleibolista que forma binomio con Martha Robiria en el torneo de vole, que concluirán el próximo viernes en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
Martha, de seis pies de estatura y gran físico, también se desempeña como subintendente de la Policía, pero en el municipio de Montería, Córdoba.
La justa internacional, que por vez primera se realiza en el área caribeña, ha sido una especie de alto en el camino que les ha dado la oportunidad de disfrutar de un deporte que aman.
“A mí me encanta jugar voleibol”, destaca Lily, de 32 años, quien trabaja en la Dirección de Investigación Criminal como topógrafa forense.
“Es muy emocionante, obviamente estar aquí y ser parte de estos juegos. La verdad, estoy aprovechando la oportunidad, gozándomela”, subraya. “Es súper genial, nos despeja un poquito las labores policiales y nos dedicamos a disfrutar”, manifiesta para luego informar que los dos equipos femeninos e igual cantidad masculino (ocho jugadores en cada rama) hicieron una base de entrenamientos de dos meses y medio con miras al evento.
“Nosotras, más que todo, manejamos el lugar de los hechos y recolección de evidencias. Hacemos un dibujo topográfico donde se muestra qué sucedió y de ahí, pues, hacemos un reporte como material probatorio post-investigación del suceso”, explica sobre el material de apoyo judicial.
El traje de baño amarillo, rojo y azul, con la bandera de Colombia decorando ambas piezas, que utiliza mientras remata, bloquea, se lanza de piscina en la arena para intentar salvar el balón, contrasta con el formal uniforme (chaqueta azul oscuro y pantalón verde olivo) que suele llevar en sus labores policiales.
Las mismas tienen lugar en el Departamento del Guaviare, situado entre la Orinoquia y la Amazonía, a unas nueve horas de la ciudad de Bogotá.



