Argentina acusa al Cártel de Sinaloa y otros grupos de terrorismo
El gobierno argentino clasificó como organizaciones terroristas al Cártel de Sinaloa, FARC-EP y ELN, según resolución oficial.
El Gobierno argentino del presidente Javier Milei declaró este jueves que el Cártel de Sinaloa, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) son organizaciones terroristas. La decisión fue publicada en el Boletín Oficial por un acuerdo entre los ministerios de Seguridad Nacional, Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.
La resolución incluye también a la mexicana La Nueva Familia Michoacana y a la ecuatoriana Los Tiguerones. Estas cinco organizaciones serán incorporadas al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), con el objetivo de fortalecer la prevención y la detección temprana de actividades ilegales.
Según la norma, basada en informes reservados de los ministerios, las organizaciones tienen una naturaleza transnacional, una capacidad operativa elevada, una expansión regional y una diversificación de actividades ilícitas que generan riesgos para la seguridad de los ciudadanos.
La Oficina del Presidente publicó un comunicado firmado por Milei en el que adelantó la medida. En el texto, el Ejecutivo definía al Cártel de Sinaloa como una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico, contrabando, secuestros extorsivos y otras actividades delictivas.
Sobre La Nueva Familia Michoacana, el comunicado señaló que se especializa en el tráfico internacional de drogas y la minería ilegal. A Los Tiguerones se los describió como un grupo dedicado al narcotráfico y sicariato, y como una de las organizaciones más violentas de la región.
Respecto a las FARC-EP y el ELN, la Presidencia las definió como organizaciones guerrilleras insurgentes de extrema izquierda. La medida fue coordinada por la Cancillería, los ministeros de Seguridad Nacional y de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), que ya había incorporado al registro a Los Chone Killers, otra organización criminal ecuatoriana.



