Carabinieri alertan de la gentrificación del cannabis en Italia
La policía italiana señala que el cannabis se comercializa como lujo, con empaques sofisticados y variedades de alta gama.
Los carabinieri, la policía militarizada italiana, alertaron este sábado sobre una “verdadera gentrificación” del cannabis, que se está posicionando al mismo nivel que un vino añejo o un perfume de nicho. La droga comienza a comercializarse ilegalmente con empaques atractivos y una imagen de lujo.
Según el comunicado del cuerpo policial, la antigua imagen de la marihuana consumida clandestinamente en rincones oscuros de las ciudades, asociada a la degradación o la delincuencia callejera, ya no es la misma. Hoy, el mercado de drogas habla el lenguaje del lujo, los artículos de colección y los productos botánicos de alta gama.
Los carabin, en una operación en la localidad napolitana de Acerra (sur), incautaron 740 gramos de diversos estupefacientes. Entre ellos, encontraron dosis de marihuana dispuestas en paquetes de color rosa procedentes del extranjero, con la palabra “rozay”, una de las variedades más codiciadas y fotografiadas del mundo.
La policía explica que “rozay” es un cruce genético cuidadosamente elaborado que combina una estética visual impactante con un efecto relajante muy buscado. Se trata del símbolo de la fusión entre la cultura hip-hop y la industria del cannabis, convirtiéndose en una marca global rentable.
El ejemplo perfecto de esta metamorfosis es “rozay”, una variedad híbrida galardonada que está conquistando dispensarios en el extranjero. Con tonalidades que van del rosa al morado y un perfil aromático que recuerda al champán de arándanos y al vino rosado, esta variedad demuestra cómo el cannabis está experimentando una verdadera “gentrificación”.
También encontraron otras dosis de hachís y marihuana empaquetadas asemejando “cítricos, fruta fresca y billetes de 50 dólares”, lo que refleja una visión empresarial cada vez más global y con mayor presencia en el ámbito social.
Los carabinieri destacan que este detalle ofrece una perspectiva interesante sobre los métodos de presentación de las drogas destinadas al tráfico. No se trataba solo de paquetes anónimos, sino de empaquetados reconocibles, caracterizados por colores brillantes y gráficos repetitivos.



