Castro Marte exige acuerdos que no afecten a niños y enfermos
El obispo de La Altagracia critica los paros de gremios por dañar a los más vulnerables.
El obispo de la diócesis de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, llamó a buscar acuerdos que permitan resolver las demandas laborales sin afectar a los niños y a los enfermos. En su intervención, señaló que los paros y huelgas suelen impactar a los más pobres, los menores de edad y los adultos mayores.
Castro Marte expresó su preocupación por el daño que generan los paros anunciados por el Colegio Médico y la Asociación Dominicana de Profesores. “¿Quién piensa en ellos cuando se suspenden las clases o se interrumpen los servicios médicos?”, se preguntó durante su intervención.
El religioso destacó que los niños, especialmente en los niveles preescolar y primario, no pueden permitirse acumular vacíos en su formación. Además, resaltó que una anciana que acude a un hospital público merece atención digna, al igual que una madre que lleva a su hijo enfermo en busca de asistencia médica.
En su análisis, el prelado sostuvo que los derechos de los trabajadores deben defenderse sin dejar en desventaja a los más vulnerables. “El derecho a reclamar reivindicaciones laborales no debe convertirse en una carga insoportable para quienes carecen de recursos”, afirmó.
Castro Marte enfatizó que la educación y la salud son pilares fundamentales para el desarrollo de la sociedad. Aunque los gremios tienen el derecho de defender sus reivindicaciones, el obispo cuestionó la respuesta del Gobierno dominicano a esas demandas y quiénes terminan asumiendo las consecuencias de los paros.
El religioso invitó a los gremios y a las autoridades a reflexionar sobre los métodos de protesta, considerando que la sociedad cambia y exige creatividad, diálogo y responsabilidad. “¿Por qué otros sectores que se benefician de la educación y de la salud permanecen en silencio ante estas situaciones?”, preguntó.
Finalmente, el obispo subrayó que los derechos se defienden con responsabilidad y que las demandas se conquistan mediante el diálogo. “Los gremios tienen el legítimo derecho de defender las reivindicaciones de sus trabajadores; sin embargo, cabe preguntarse: ¿en qué medida el Gobierno dominicano ha respondido a esas demandas y quiénes terminan pagando las consecuencias cuando se producen los paros?”, concluyó.



