Desbordamiento de ríos deja incomunicada autopista Juan Pablo II
Fuertes lluvias causaron desbordamiento de ríos Ozama y Yabacao, interrumpiendo el tránsito en la autopista Juan Pablo II.
Santo Domingo.- Las fuertes lluvias registradas durante las últimas horas provocaron la interrupción del tránssito en la autopista Juan Pablo II, limitando el acceso hacia la provincia de Samaná debido al desbordamiento simultáneo de los ríos Ozama y Yabacao, según informaron las autoridades encargadas de monitorear la situación climática nacional.
El director de la Defensa Civil, Carlos Paulino, detalló las afectaciones sufridas en el Gran Santo Domingo, resaltando que la cañada de Guajimía colapsó y anegó unas doce viviendas, explicando textualmente que “tenemos que la cañada de Guajimía pues hizo crecida y anegó unas doce viviendas”, afectando a múltiples familias residentes en zonas vulnerables.
Sobre las movilizaciones preventivas, el funcionario confirmó que se habilitó la escuela Juan Julio Blanchart en Guerra, albergando a 50 personas, agregando que “se espera que si las condiciones mejoran hoy, pues hoy mismo salen”, regresando a sus respectivos hogares, según las declaraciones ofrecidas durante su entrevista en el programa El Día.
Las brigadas institucionales mantienen labores continuas para el despeje de las vías afectadas por caídas de árboles, mientras se reitera la prohibición absoluta del uso de balnearios, enfatizando el director que los ciudadanos “no pueden usarlo para bañarse no pueden usarlo para intentar cruzar”, previniendo tragedias en las demarcaciones bajo alerta meteorológica.
El titular del organismo socorrista insistió en el peligro inminente de derrumbes por la saturación del suelo, indicando que “la población tiene que estar muy atenta al deslizamiento de tierra”, exhortando además a todos los conductores a moderar la velocidad en las carreteras debido a la humedad y el riesgo del efecto espejo.
Para garantizar la seguridad integral, se emitió un llamado directo pidiendo “a los padres que tengan control sobre sus hijos menores”, evitando que los infantes jueguen en ríos o calles inundadas, protegiendo así la vida de las comunidades afectadas por el paso prolongado de este severo fenómeno atmosférico sobre nuestro país.



