El Niño supera expectativas y causa daños en América Latina
El fenómeno climático El Niño, señalado como uno de los más intensos de los últimos años, está generando lluvias extremas, huracanes y sequías en varios países de América Latina y otras regiones del mundo.
América Latina es una de las regiones del mundo en las que los efectos del fenómeno de El Niño están siendo más evidentes y, en algunos casos, más severos. Desde la intensa temporada de huracanes del noroeste de México, pasando por la sequía en Centroamérica y el noroeste de Sudamérica, hasta las severas inundaciones en Chile, el clima extremo ha sido impulsado por la presencia de un El Niño muy fuerte que ya anticipaban los científicos.
El director para las Américas de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Julián Báez, le dijo a BBC Mundo que se está viendo lo que se había pronosticado y, en algunos casos como en Chile, probablemente más impacto de lo esperado. “Ahí ha tenido un efecto muy significativo a lo largo de todo el país”, afirmó.
En Ginebra, la OMM advirtió este miércoles que, según su nuevo pronóstico estacional, El Niño “podría alcanzar una intensidad sin precedentes, superando con creces los niveles de los registros meteorológicos que hemos utilizado durante las últimas cuatro décadas”. “Alcanzará su punto máximo a finales de 2026, pero sus efectos se sentirán mucho después”, dice la declaración de la secretaria general del organismo, Celeste Saulo.
Por ello, algunos países que ya están viendo efectos tempranos -en especial Perú y Ecuador- probablemente registrarán una temporada muy intensa de lluvias o una sequía considerable entre diciembre y enero.
Pero también en otras regiones del mundo se están viendo las consecuencias severas de este “Súper Niño”. En América Latina, lo que está ocurriendo en Chile en las últimas semanas va más allá de los efectos tradicionales de El Niño en la región.
Las intensas precipitaciones han causado inundaciones severas en Santiago, donde se ha registrado aluviones de agua y barro que han dejado viviendas, comercios y automóviles dañados. Pero el resto del país también ha tenido un tiempo anormal. “Santiago, como es una ciudad más densamente poblada, tiene más exposición. Pero los efectos se han visto en el norte, se han visto en el centro, se han visto en el sur: desde granizo y lluvias severas hasta nevadas en primavera”, explica Báez.
En la región sureste de Sudamérica, en Paraguay, el sur de Brasil, Uruguay y el norte de Argentina, los efectos de El Niño también se ven en las intensas precipitaciones registradas en las últimas semanas, que salen de los parámetros de años en los que no se da dicho fenómeno.
La cuenca del río Paraná, explica Báez, se ha incrementado notablemente, con un exceso de agua en lugares como la represa de Itaipú, que ha requerido la liberación de su caudal: “Y eso genera inundaciones en algunos sectores de Paraguay y Argentina. Incluso la inhabilitación del parque nacional de Iguazú”.
En Asunción, tuvimos una granizada nunca vista el 2 de octubre. El tamaño era inesperado y un volumen de precipitación intenso, con los daños que eso implica. Esto genera intranquilidad de las personas, que quedan muy sensibles a cualquier evento hidrometeorológico porque los están viendo extremos
, explica el experto de la OMM.



