Familia Rosario reafirma interés en herencia millonaria sin pruebas
La familia Rosario reafirmó su interés en una herencia millonaria sin evidencia, pese a la condena del abogado Johnny Portorreal por estafa.
Santo Domingo.- La supuesta herencia millonaria de la familia Rosario, que generó grandes expectativas entre miles de dominicanos, sigue sin tener pruebas públicas que confirmen su existencia. Aunque la historia sostenía que sus antepasados habían acumulado riquezas vinculadas a una mina de oro y que los fondos estaban depositados en bancos de Europa, el monto reclamado llegó a situarse en 13,000 millones de euros, aunque esa cifra corresponde a la supuesta fortuna, no a un patrimonio verificado.
El caso dio un giro judicial en marzo de 2024, cuando el abogado Johnny Portorreal fue condenado a cinco años de prisión por estafar a 283 personas a las que prometió gestionar el cobro de la herencia. Según el expediente, las víctimas pagaron entre RD30,000 y RD40,000 por persona por supuestos gastos legales y de representación.
Sin embargo, la reclamación no ha desaparecido. En noviembre de 2025, representantes de la familia reafirmaron su intención de continuar el proceso, pese a que no existe confirmación pública de las cuentas bancarias donde supuestamente estaría depositado el dinero. Por ahora, no hay una herencia millonaria cuya entrega haya sido demostrada.
El prolongado fraude representó un millonario esquema de captación ilegal de fondos a través del cobro de cuotas para supuestos trámites internacionales, provocando graves repercusiones socioeconómicas para miles de familias de escasos recursos en la zona minera de Cotuí y el Gran Santo Domingo.
Agrupadas en comités de sucesión, miles de personas continúan defendiendo públicamente la existencia del patrimonio e insisten en que el abogado condenado, Johnny Portorreal, es un “perseguido político”. Esta facción ha llegado a celebrar asambleas multitudinarias para ratificarlo formalmente como su representante legal único, ignorando por completo su reclusión en la cárcel de Najayo.
El fenómeno de los Rosario se suma a una lista de esquemas de estafas piramidales y falsas promesas financieras que han desafiado el sistema regulatorio dominicano. Por el momento, el expediente judicial permanece cerrado en materia penal, consolidándose formalmente como una de las ilusiones monetarias colectivas más costosas del entorno nacional.



