Investigadores buscan conectar cerebro con dispositivos diarios
Neurocientífico explica avances en conexión mente-tecnología para mejorar vida de personas con discapacidades.
La ciencia avanza en la conexión entre el cerebro humano y tecnologías de uso cotidiano, como el teléfono celular. Este campo de investigación, liderado por el neurocientífico Rajesh Rao, busca desarrollar una inteligencia artificial inspirada en el cerebro humano, capaz de interactuar con las personas y potenciar sus capacidades.
Rao, codirector del Centro de Neurotecnología de la Universidad de Washington, participó en la V Conferencia Internacional de Inferencia Activa (IWAI) celebrada en Madrid. Allí se abordó el estudio de cómo funciona la inteligencia biológica del cerebro para desarrollar una inteligencia artificial más cercana a la humana.
Según el científico, el reto actual es comprender mejor cómo funciona el cerebro y, a partir de ese conocimiento, generar nuevos tipos de IA de inspiración biológica. “La anatomía del cerebro se conocía desde hace tiempo, el reto ahora es comprender mejor cómo funciona esta increíble máquina”, explicó en una entrevista con EFE.
La conexión cerebro-máquina (BCI) ha permitido ya mejorar la vida de personas con parálisis o discapacidades. Gracias a estas interfaces, cada día más personas afectadas por parálisis o ictus logran comunicarse mejor con el mundo exterior o mover una prótesis, mientras que otras con pérdida visual o auditiva recuperan capacidades perdidas.
Los científicos han logrado incluso crear electrofármacos: implantes que dan órdenes al cerebro para combatir afecciones como la diabetes sin necesidad de medicamentos. Sin embargo, el gran reto es que la mayoría de estos avances requieren un implante cerebral, con las potenciales complicaciones de una cirugía o el rechazo que este procedimiento puede generar en el paciente, según Rao.
El siguiente paso será que estas interfaces cerebro-ordenador no solo restauren funciones perdidas, sino que potencien las aptitudes del cerebro para que pueda ir más allá de lo que permite las capacidades humanas. “Aún estamos en fase inicial, pero nos movemos hacia ese camino, que, sin duda, debe ir acompañado de unas guías éticas por parte de los gobiernos”, apuntó el científico.
Rao cree que las interfaces potenciadoras del cerebro serán revolucionarias y peligrosas al mismo tiempo. “Como cualquier otra tecnología de impacto, serán revolucionarias y peligrosas al mismo tiempo”, afirmó. Según el investigador, no más tarde de una década podremos ver estas tecnologías en la vida cotidiana.
El científico también destacó su labor en el desarrollo de la comunicación telepática. Con su sistema BrainNet, logró que un ordenador “leyera la mente de otra persona” y le transmitiera sus intenciones a otra u otras. Lo lograron sin necesidad de implante, utilizando un gorro que recoge la actividad eléctrica del cerebro.



