Lula, acusado de corrupción, gana segunda vuelta con 51,75% de los votos
El exmandatario brasileño, acusado de corrupción, vence en segunda ronda electoral tras perder la primera vuelta.
Luiz Inácio Lula da Silva, acusado de corrupción, ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas con un 51,75% de los votos frente al 48,25% del opositor Flávio, hijo del exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro.
Este resultado representa la cuarta vez que el exlíder del Partido de los Trabajadores (PT) asume la jefatura del Estado de la mayor economía latinoamericana, algo inédito en la historia democrática del país.
Antes de estas elecciones, en las nueve presidenciales celebradas desde el fin de la dictadura militar, ningún candidato había logrado ganar tras perder la primera ronda, hasta el domingo pasado.
Lula, quien se presentó tras ser condenado en causas de corrupción que posteriormente fueron anuladas, demostró una transformación radical en su estrategia política, lo que le permitió superar a su rival.
El exmandatario, que se encuentra en su octava década de vida, utilizó las redes sociales como herramienta clave para movilizar a su base electoral, logrando una efervescencia social que no se observaba desde hacía décadas.
Lula, nacido en 1945 en una aldea pobre del estado de Pernambuco, tuvo que abandonar su hogar a temprana edad para buscar trabajo en São Paulo. Comenzó vendiendo frutas y luego se dedicó a la mecánica.
Su vida marcó un antes y un después al unirse al sindicato de los metalúrgicos, donde lideró movilizaciones durante la dictadura militar. En una entrevista a la revista IstoÉ, dejó claro su compromiso con los trabajadores: “Solo tengo un compromiso con los trabajadores que me eligieron”.
Lula se inició en la política en 1986, cuando fue elegido diputado federal constituyente, el más votado del país. Desde entonces, se consolidó como una figura clave del progresismo global.
Durante sus dos primeros mandatos (2003-2010), impulsó una gran transformación social, sacando de la pobreza y del hambre a millones de brasileños, y logró tasas de crecimiento económicas significativas.
Fuera del poder, cayó en desgracia tras la operación Lava Jato, lo que le impidió participar en las elecciones de 2018. Sin embargo, regresó al escenario político en 2022, logrando una nueva victoria y marcando un hito en la historia electoral brasileña.
En el ámbito personal, Lula se ha casado tres veces y ha perdido a dos esposas. En 2022, se casó con la socióloga Rosângela “Janja” da Silva, y continúa siendo un ferviente hincha del Corinthians, asegurando que quiere vivir hasta los 120 años.



