Más de 2.400 franceses detenidos en disturbios
Francia enfrenta su peor crisis social en años tras disturbios que dejaron más de 2.400 detenidos y cientos de heridos.
Francia vive su mayor crisis social en años tras una ola nacional de disturbios, desatada por el alza de los combustibles, la inflación y un severo plan de ajuste fiscal impulsado por el Gobierno.
Según el más reciente balance oficial, las autoridades han arrestado a cerca de 2.400 personas y contabilizan casi un millar de agentes de seguridad heridos durante las jornadas de protesta.
Las protestas dejaron graves destrozos en más de diez ciudades, con ataques a edificios públicos en Limoges y Lyon, bloqueos en París y más de 1.500 comercios saqueados o vandalizados.
En medio de los disturbios, la Fiscalía investiga la muerte de un ciudadano por paro cardíaco.
El descontento estalló ante la persistente inflación y el plan de ajuste fiscal de 43.000 millones de euros impulsado por el Gobierno.
En respuesta a la escalada de violencia, el presidente Emmanuel Macron condenó los desmanes, advirtió sanciones judiciales severas contra los responsables y convocó a su gabinete para evaluar medidas urgentes de contención y alivio económico.
La Fiscalía de París abrió una investigación tras la muerte de un ciudadano a causa de un paro cardíaco durante los enfrentamientos en la capital.
Esta decisión judicial ha avivado la indignación de sindicatos y organizaciones estudiantiles en todo el país, que también denuncian lesiones de gravedad en varios menores.



