Pandillas haitianas emboscan a militares salvadoreños y policías kenianos en Haití
Pandillas haitianas atacaron a integrantes de misiones internacionales, dejando dos muertos y cuatro desaparecidos en el país.
Las pandillas armadas que operan en Haití han protagonizado ataques y emboscadas contra integrantes de dos misiones internacionales desplegadas para enfrentar la crisis de seguridad en ese país, complicando los esfuerzos por restablecer el orden y controlar la violencia.
Uno de los casos más recientes involucra a cuatro militares salvadoreños pertenecientes a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), quienes fueron reportados como desaparecidos, confirmaron las autoridades de El Salvador a través de un comunicado. De acuerdo con informaciones preliminares, la emboscada se atribuye a la coalición de pandillas Viv Ansanm.
Estos hechos se suman a los ataques registrados en 2025 contra miembros de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), cuando dos policías kenianos fueron víctimas de acciones atribuidas a la pandilla Gran Grif. Según fuentes locales, uno de los agentes murió y el otro fue reportado como desaparecido.
Los ataques contra estas fuerzas internacionales evidencian las dificultades de las operaciones de seguridad en Haití, donde las pandillas han demostrado capacidad para emboscar unidades, atacar vehículos blindados y enfrentarse a contingentes extranjeros.
Ante el avance de las pandillas armadas y el deterioro de la seguridad en Haití, la comunidad internacional a través de las Naciones Unidas, ha impulsado distintas misiones para combatir la violencia y contribuir al restablecimiento de la estabilidad en esa nación.
La primera fue la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU el 2 de octubre de 2023, mediante la resolución 2699, en respuesta a una solicitud de asistencia presentada por el Gobierno haitiano en octubre de 2022.
Liderada por Kenia, la MSS comenzó su despliegue en junio de 2024, pero enfrentó dificultades financieras y de personal que impidieron alcanzar los 2,500 efectivos previstos, mientras las pandillas continuaban expandiendo su control territorial y agravando la crisis humanitaria.
Ante estas limitaciones, el Consejo de Seguridad aprobó el 30 de septiembre de 2025 la resolución 2793, que autorizó la transformación de la MSS en la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), con un mandato inicial de 12 meses y una capacidad de hasta 5,500 efectivos, bajo un enfoque más ofensivo para combatir a los grupos criminales.
Recientemente, el 29 de septiembre de 2026, el Consejo de Seguridad aprobó una extensión de seis meses del mandato de la GSF, hasta el 31 de marzo de 2027, con el objetivo de garantizar la continuidad de las operaciones internacionales frente a la persistente violencia de las pandillas en Haití.
El 18 de octubre de 2026, cuatro militares salvadoreños de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) fueron reportados como desaparecidos tras una emboscada perpetrada por hombres fuertemente armados contra el vehículo blindado en el que regresaban a su campamento, en Santo, Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe, Haití.
Según la Fuerza Armada de El Salvador, los atacantes utilizaron armas de fuego y explosivos, provocando que el vehículo se incendiara. Aunque los cuatro aerotécnicos lograron salir, posteriormente se perdió contacto con ellos. Los helicópteros enviados para auxiliarlos también fueron atacados a tiros, lo que dificultó las labores de búsqueda y rescate.
La GSF confirmó la emboscada, mientras fuentes locales atribuyeron preliminarmente el ataque a la coalición criminal Viv Ansanm, aunque las autoridades no han identificado oficialmente a los responsables. Hasta el 19 de octubre, los cuatro militares continuaban desaparecidos, sin confirmación de que hayan muerto o estén secuestrados.
La Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), liderada por Kenia, sufrió dos ataques mortales atribuidos a la pandilla Gran Grif en el departamento de Artibonite, Haití, durante 2025. El primero ocurrió en febrero, cuando un policía keniano resultó herido durante una operación contra grupos armados en Ségur-Savien. La Secretaría General de la ONU confirmó su fallecimiento el 24 de febrero y, posteriormente, el Comité de Sanciones del Consejo de Seguridad responsabilizó a Gran Grif del ataque.
El segundo incidente se registró el 25 de marzo de 2025, durante una operación conjunta de la Policía Nacional de Haití y la MSS en Carrefour Paye-Savien, donde varios vehículos blindados quedaron inmovilizados en una zanja. Mientras los agentes intentaban recuperarlos, fueron emboscados por pandilleros, lo que provocó la desaparición del policía keniano Benedict Kabiru Kuria y la destrucción de vehículos blindados.
Tras seis meses de incertidumbre sobre su paradero, el Servicio Nacional de Policía de Kenia confirmó el 25 de septiembre de 2025 la muerte de Kuria. Fuentes locales atribuyeron la emboscada a Gran Grif, organización criminal que opera en Artibonite y que ha protagonizado ataques contra las fuerzas de seguridad haitianas e internacionales.



