Pedernales: su historia, naturaleza y potencial turístico
La provincia del suroeste dominicano combina playas, montañas y áreas protegidas, con proyectos turísticos que generan expectativas y desafíos.
Pedernales, ubicada en el extremo suroeste de la República Dominicana, en la frontera con Haití, es una provincia que combina playas de aguas cristalinas, montañas, lagunas y una amplia riqueza natural. Su historia está vinculada al desarrollo de la zona fronteriza, la agricultura, la pesca y la explotación minera, actividades que han marcado la evolución económica y social de su población.
En los últimos años, Pedernales ha adquirido mayor protagonismo por el proyecto de desarrollo turístico de Cabo Rojo, una iniciativa que busca impulsar la inversión, la creación de empleos y la actividad económica de la región. Sin embargo, esta transformación también plantea interrogantes sobre la protección de las áreas naturales, el uso de los recursos y los beneficios que recibirá la población local.
La provincia está integrada por dos municipios: Pedernales y Oviedo, y combina playas, zonas áridas, montañas y humedales. La colonia agrícola de Pedernales comenzó a establecerse en 1927, durante el gobierno de Horacio Vásquez. La provincia fue creada mediante la Ley 4815, del 17 de diciembre de 1957.
Durante la segunda mitad del siglo XX, la extracción de bauxita en la mina Las Mercedes convirtió la minería en una actividad importante. El puerto de Cabo Rojo se utilizó para exportar el mineral. La actividad minera disminuyó en la década de 1980.
Pedernales alberga importantes espacios protegidos, entre ellos el Parque Nacional Jaragua y el Parque Nacional Sierra de Bahoruco. El Ministerio de Medio Ambiente señala que las áreas protegidas representan aproximadamente el 68 % de la superficie provincial.
Ubicada en el entorno del Parque Nacional Jaragua, destaca por sus aguas transparentes, arena clara y paisaje natural. Sus aguas turquesas y su paisaje costero la convierten en uno de los atractivos conocidos de la provincia.
En la Sierra de Bahoruco, destaca por su relieve montañoso, sus miradores y la diversidad de vegetación. Sus manglares, aves y pequeños cayos la convierten en un lugar importante para la observación de la naturaleza.
Situado en la zona de Mencía, es un atractivo natural conocido por sus aguas frescas y el entorno verde que lo rodea. Son conocidos por sus pozas naturales y su entorno rocoso. Conviene confirmar las condiciones de acceso antes de visitarlos.
Este atractivo de la zona se distingue por sus aguas y la vegetación que lo rodea. Sus aerogeneradores forman parte del paisaje de la región y aprovechan el viento para producir electricidad.
Forma parte del Parque Nacional Jaragua y destaca por su entorno natural. Las visitas deben respetar las normas de protección del área. Es otro elemento del paisaje insular del suroeste dominicano y forma parte del entorno protegido de la región.
La economía de la provincia se ha apoyado tradicionalmente en la agricultura, la ganadería, la pesca y la minería. Entre sus actividades figuran el cultivo de habichuelas y café, la crianza de ganado y la pesca artesanal.



