Lunes, 19 de octubre de 2026
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¿Quiénes reciben Aliméntate, Bonogás Hogar y BonoLuz?

La ENCFT revela que el 86.6% de los hogares beneficiados por Aliméntate no eran pobres, según la línea oficial de pobreza.

Hogares beneficiados con los subsidios de Supérate en 2025.
Hogares beneficiados con los subsidios de Supérate en 2025.

La Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) de 2025, realizada por el Banco Central, junto con la línea oficial de pobreza monetaria del Ministerio de Hacienda y Economía, muestra que en 2025 existían 484,430 hogares en situación de pobreza monetaria. De acuerdo con los datos, el total de hogares beneficiados con el componente Aliméntate de la Tarjeta Supérate alcanzó 1,356,026 hogares, prácticamente en línea con el nivel registrado en el portal de Supérate (1,332,397).

Según los resultados de la ENCFT, el 86.6% de los hogares beneficiados por Aliméntate en 2025 eran hogares no pobres (1,174,820), mientras que solo el 13.4% eran hogares pobres (181,206). Este resultado refleja un serio error de inclusión en el programa, ya que el 86.6% de los hogares beneficiados no eran pobres de acuerdo con la línea oficial de pobreza monetaria y, por tanto, no deberían formar parte de la población objetivo de este subsidio monetario.

Las fallas de focalización de Aliméntate no solo revelan un enorme error de inclusión, sino también un dramático error de exclusión de 62.6% en 2025. Solo 181,206 hogares pobres de un total de 484,430 que teníamos en 2025 recibieron Aliméntate, un subsidio que se diseñó para beneficiar a estos hogares. Por alguna razón, la focalización dejó fuera a 303,224 hogares que reunían las condiciones de elegibilidad para recibir este subsidio.

El Gobierno destinó RD$28,946 millones al componente Aliméntate. La administración del programa consumió cerca de RD$2,093 millones. El resto de los recursos fue destinado al subsidio. Mientras los hogares pobres recibieron RD$3,592 millones de Aliméntate, los hogares no pobres percibieron RD$23,261 millones.

Lamentablemente, un subsidio que debió beneficiar a 484,430 hogares pobres apenas llegó al 37% de estos, pues las deficiencias en la focalización provocaron que 1,174,820 hogares no pobres terminaran recibiendo un subsidio que debió destinarse exclusivamente a los hogares en situación de pobreza monetaria.

Lo mismo sucedió con otros dos componentes importantes de Supérate: el Bonogás Hogar y el BonoLuz. En 2025, 1,210,549 hogares recibieron el Bonogás. De ese total, 160,002 eran monetariamente pobres; el resto, 1,050,547, no lo era. En consecuencia, el error de inclusión de este subsidio alcanzó 86.8%. Esta inclusión de hogares que no reunían las condiciones para recibir el Bonogás generó un efecto de expulsión o “crowding out” de hogares pobres que sí las reunían.

En efecto, 324,428 hogares pobres, equivalentes al 67% de los hogares en situación de pobreza extrema y moderada, quedaron excluidos de este subsidio, provocando que el error de exclusión del Bonogás Hogar (67%) fuese mayor al de Aliméntate (62.6%). Los hogares no pobres recibieron RD$6,285 millones del Bonogás; los pobres, RD$957 millones.

Las fallas de focalización alcanzan el clímax con el BonoLuz. 591,892 hogares lo recibieron en 2025. El 89.4% (529,393) de los que lo recibieron no eran pobres, arrojando un error de inclusión de 89.4%, el más elevado entre los tres componentes de Supérate. Solo 62,499 de un total de 484,430 hogares pobres lo recibieron, generando un error de exclusión de 87.1%, un resultado verdaderamente alarmante. Los hogares no pobres fueron beneficiados con RD$4,142 millones otorgados a través del BonoLuz, mientras que los pobres apenas percibieron RD$491 millones.

Lo anterior revela que si hubiésemos tenido una focalización precisa en la que solo los hogares pobres (484,430) hubiesen recibido Aliméntate, Bonogás Hogar y BonoLuz en 2025, el Gobierno, en lugar de haber destinado RD$40,822 millones a estos tres componentes de Supérate, solo habría tenido que erogar RD$17,031 millones, generando un ahorro fiscal de RD$23,791 millones. Adicionalmente, los hogares pobres, en lugar de haber recibido RD$5,040 millones por concepto de estos tres subsidios en 2025, habrían recibido RD$17,031 millones, casi tres veces y media lo que recibieron.

Dadas las graves falencias de la focalización vigente, República Dominicana debería rediseñar completamente el esquema de determinación de los hogares a ser beneficiados por subsidios monetarios. Países de la región que registraron problemas similares con la focalización optaron por retomar el enfoque que utiliza el ingreso como variable dependiente, estimándolo a través de variables de condiciones de vida con una metodología de presunción de ingresos. Insistir en metodologías complejas para seleccionar a los beneficiarios de subsidios monetarios, basadas en mezclas de variables, suele provocar errores de focalización.

De los US$100 millones del préstamo del BID para Supérate que nunca debimos tomar, US$88 millones fueron a parar a los bolsillos de hogares no pobres; solo US$12 millones fueron recibidos por los pobres. Ojalá que el señalamiento del ministro de Hacienda no se quede en el aire. Nadie recibirá licencia social para ejecutar una reforma fiscal en 2028 si estos errores no han sido previamente corregidos. Esa corrección es justa y necesaria.

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