Sábado, 24 de octubre de 2026
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Sociólogo alerta sobre riesgo de extensión del conflicto haitiano a RD

Jaime Max Taveras advierte que operaciones militares en Haití podrían desplazar el conflicto hacia República Dominicana, afectando seguridad y comercio.

Sociólogo alerta sobre riesgo de extensión del conflicto haitiano a RD

Santo Domingo.– El sociólogo Jaime Max Taveras alertó que una intensificación de las operaciones militares contra bandas armadas en Haití podría provocar el desplazamiento del conflicto hacia la República Dominicana, con posibles consecuencias en la seguridad fronteriza, la soberanía nacional y el comercio binacional.

El especialista señaló que la proximidad territorial entre ambos países hace que la crisis haitiana tenga efectos que trascienden sus fronteras, especialmente si las organizaciones criminales se ven presionadas por operaciones de mayor alcance y buscan desplazarse hacia otras zonas.

“Las acciones de la banda en Haití tienen un efecto múltiple para la República Dominicana”, expresó Taveras al referirse a las amenazas que, a su juicio, representa la expansión de la violencia en el territorio haitiano.

Entre los efectos que identificó figuran el riesgo de extensión del conflicto hacia suelo dominicano, las presiones sobre la soberanía nacional, las alteraciones del comercio fronterizo y el deterioro de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

Al referirse al anuncio del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, de una operación militar para rescatar a cuatro técnicos aeronáuticos de su país desaparecidos tras un ataque armado en Haití, el sociólogo cuestionó que la respuesta se plantee al margen de los mecanismos de cooperación entre Estados.

Taveras sostuvo que cualquier actuación militar unilateral podría vulnerar la soberanía haitiana y generar tensiones en las relaciones internacionales, por lo que consideró que las gestiones para recuperar a los salvadoreños deben canalizarse mediante mecanismos diplomáticos y acuerdos entre gobiernos.

“Porque no se trata de Bukele y el presidente de Haití, o del pueblo de Haití y el pueblo de Bukele. De lo que se trata es un conflicto que se internacionaliza”, manifestó.

En ese sentido, defendió que la crisis sea abordada mediante una fuerza internacional legitimada por las Naciones Unidas, con el objetivo de contener a los grupos armados y contribuir a restablecer las condiciones institucionales necesarias para la estabilidad haitiana.

También consideró fundamental que Haití pueda celebrar elecciones y recuperar un Gobierno con capacidad para establecer relaciones diplomáticas y comerciales estables con la República Dominicana.

El sociólogo señaló que una mayor desestabilización haitiana podría afectar las actividades comerciales entre ambas naciones y generar presiones económicas en la República Dominicana.

Entre los riesgos que mencionó figuran posibles aumentos en los precios de productos de primera necesidad y mayores presiones sobre los servicios públicos, en un contexto en el que la población haitiana enfrenta dificultades para acceder a alimentos y otros bienes esenciales.

Asimismo, sostuvo que la relación económica entre los dos países obliga a considerar las consecuencias de cualquier medida que interrumpa el intercambio comercial, debido a que la crisis de un lado de la frontera repercute sobre las actividades del otro.

Taveras también hizo referencia a los señalamientos sobre posibles vínculos entre sectores económicos y las bandas armadas haitianas, aunque durante la entrevista no aportó pruebas documentales que permitieran verificar esas afirmaciones.

En cuanto a la respuesta dominicana, el sociólogo consideró prioritario reforzar la vigilancia fronteriza y aumentar la capacidad de respuesta de las autoridades para impedir que los grupos armados extiendan sus operaciones hacia territorio nacional.

Aunque el Gobierno dominicano ha descartado cerrar la frontera al considerar que las condiciones actuales no justifican esa medida, Taveras sostuvo que las autoridades deben mantener la posibilidad de adoptar disposiciones extraordinarias si la situación de seguridad cambia.

“Cuidar la frontera, si es necesario cerrar la frontera”, expresó al plantear que la protección territorial debe ser una prioridad ante el riesgo de una expansión de la violencia.

No obstante, aclaró que un eventual cierre tendría que contemplar mecanismos para mantener el flujo comercial, al advertir sobre las consecuencias humanitarias que podría provocar una interrupción total del intercambio de bienes.

“Si la República Dominicana cierra la frontera, se muere Haití de hambre. Entonces, no se puede, ese es un acto de deshumanidad”, afirmó.

El especialista sostuvo que el país debe procurar un equilibrio entre la protección de su territorio y la continuidad de las actividades económicas que vinculan a las dos naciones.

Taveras consideró que el principal objetivo de las autoridades dominicanas debe ser impedir que la violencia haitiana se extienda hacia el país y derive en una confrontación de mayores dimensiones.

A su juicio, la respuesta no debe limitarse al despliegue militar, sino que debe acompañarse de gestiones diplomáticas para impulsar una solución internacional a la crisis de seguridad y gobernabilidad que atraviesa Haití.

En ese contexto, respaldó los esfuerzos del Gobierno dominicano para reclamar una intervención de la comunidad internacional que permita contener a las bandas armadas y recuperar la estabilidad institucional haitiana.

Las declaraciones se producen en medio de la preocupación regional por la inseguridad en Haití, donde los grupos criminales mantienen capacidad de acción en distintas zonas, y del anuncio de Bukele sobre una operación para recuperar a los cuatro técnicos salvadoreños desaparecidos tras el ataque contra un vehículo blindado.

Mientras se desarrolla esta situación, la República Dominicana mantiene la vigilancia militar en la frontera y ha descartado, por el momento, interrumpir el tránsito y las actividades comerciales entre ambos países.

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