Tirana vive calma tras cuarta jornada de protestas estudiantiles
La capital albanesa amanece en calma tras una jornada de protestas violentas, con acercamiento entre estudiantes y policía.
Tirana, la capital de Albania, amanece este sábado en calma tras sufrir ayer una cuarta jornada de protestas estudiantiles que terminó con un acercamiento entre manifestantes y la Policía. La oposición conservadora ha convocado una nueva concentración.
El Ministerio de Educación y la oficina del primer ministro, Edi Rama, fueron los principales escenarios de los choques. Los estudiantes lanzaron piedras a los antidisturbios, quienes respondieron con gases lacrimógenos y cañones de agua, sin usar cargas de consideración.
Tras horas de tensión, la Policía permitió a varios cientos de manifestantes concentrarse frente a la oficina del primer ministro. Los estudiantes reclamaban mejores condiciones de estudio y protestaban contra la corrupción, la carestía y la falta de perspectivas. La protesta terminó antes de la medianoche, y se iniciaron tareas de limpieza de los adoquines y cristales de escaparates destrozados.
El líder de la oposición conservadora, Sali Berisha, llamó a los albaneses, incluyendo a los que viven en el extranjero, a acudir a Tirana para apoyar a los estudiantes. Berisha, de 82 años, fue presidente de Albania entre 1992 y 1997, y primer ministro entre 2005 y 2013. Está siendo investigado por corrupción.
Berisha acusó a la Policía de maltrato y tortura, y dijo que detuvo a “cientos y cientos de estudiantes”. Los estudiantes, junto con el movimiento antigubernamental que comenzó en mayo, han sido críticos con Berisha, negando que la oposición esté detrás de las protestas, algo que sí afirma Rama.
El primer ministro Rama aseguró este sábado que respeta a los estudiantes y su ímpetu por avanzar, y que su voz debe ser escuchada. También destacó el derecho a la protesta, pero advirtió que no permitirá que nadie ponga en peligro el futuro del país.
El Gobierno informó que 127 personas fueron arrestadas en los cuatro días de protestas, y otras 244 están siendo investigadas por violencia contra la Policía, daños a instituciones estatales y destrucción de propiedad pública y privada, incluyendo cajeros automáticos, cámaras, vehículos y mobiliario urbano.
El defensor del pueblo, Endrit Shabani, anunció que investigará las denuncias de malos tratos tras constatar signos de violencia en al menos 26 detenidos. Denunció la falta de higiene en comisarías y algunos casos de interrogatorios a menores sin la presencia de sus padres ni un psicólogo.
Shabani explicó que su departamento contactó a 214 personas detenidas, y que entre el miércoles y el jueves pasado, 128 personas recibieron tratamiento en el Hospital de Traumatología: 86 policías y 42 manifestantes, cinco de ellos menores. También se analiza la denuncia de que 12 menores han sido mantenidos en condiciones de aislamiento.
Esta protesta estudiantil forma parte de un movimiento ciudadano más amplio, iniciado en mayo contra los planes del Gobierno de desarrollar un proyecto urbanístico vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, en un parque natural del sureste del país. Desde ahí surgió una movilización nacional con protestas, hasta ahora mayoritariamente pacíficas, contra la corrupción, el aumento del costo de vida, los problemas en los sistemas sanitarios y educativos, y, según argumentan sus oponentes, la arrogancia del primer ministro.



