Usuarios rechazan altas facturas eléctricas y falta de respuestas
Usuarios denuncian aumento de facturas eléctricas sin justificación y falta de solución a sus reclamaciones.
Santo Domingo.- La indignación crece entre los usuarios del servicio eléctrico, que cada mes enfrentan facturas que, en algunos casos, superan en más del 100 % los montos que pagaban antes, sin encontrar una explicación convincente ni una solución a sus reclamaciones.
Las oficinas de las Empresas Distribuidoras de Electricidad permanecen abarrotadas de clientes que acuden a cuestionar los elevados montos que reciben por el consumo energético. La queja se repite: aseguran que sus hábitos no han cambiado, pero sus facturas continúan aumentando hasta convertirse en una carga difícil de soportar para la economía familiar.
Durante un recorrido por varias oficinas de EDEEste en Santo Domingo Norte, las largas filas de usuarios evidenciaban el malestar que provoca esta situación. Algunos acudían desesperados porque no tienen cómo pagar las sumas reclamadas, mientras otros expresaban frustración por llevar meses intentando resolver el problema sin obtener respuestas satisfactorias de las autoridades del sector.
A la inconformidad por los montos facturados se suma el procedimiento que deben seguir quienes presentan una reclamación. Según explicaron usuarios consultados, deben pagar un avance superior al 50 % del monto reclamado mientras se investiga el caso, una exigencia que consideran injusta, especialmente cuando cuestionan la legitimidad de la factura.
La desconfianza también alcanza el proceso de verificación de los medidores. Los clientes aseguran que, cuando los técnicos de las empresas acuden a revisar los equipos, sus reclamaciones rara vez prosperan y terminan obligados a pagar el monto completo. Esa experiencia ha debilitado su confianza en los mecanismos establecidos para resolver las controversias.
Tampoco encuentran respuestas en el Programa de Protección al Consumidor de Electricidad (Protecom), al que usuarios cuestionan por considerar que no ejerce una defensa efectiva de sus derechos frente a las distribuidoras. Esta entidad tiene registros de unos 41,327 casos en trámites de reclamos de los usuarios de ese servicio, entre julio y septiembre.
Uno de los casos es el de Mildre González, quien asegura que su factura comenzó a llegarle de RD$20,000 mensuales en una vivienda donde, según explica, apenas permanece para dormir, debido a que trabaja fuera. Al mes siguiente, el monto aumentó a RD$30,000, una suma que considera injustificable ante sus condiciones de consumo.
La situación ha provocado que acumule una deuda superior a los RD$100,000, sin saber cómo podrá saldarla. Su caso refleja la angustia de quienes ven crecer sus compromisos económicos mientras esperan una respuesta que les permita aclarar por qué deben pagar cantidades que consideran desproporcionadas.
Una experiencia similar enfrenta Mártires Méndez, cuya factura pasó de RD$1,500 a montos de entre RD$2,700 y RD$5,000. En un principio, pensó que el incremento podía estar relacionado con las altas temperaturas, pero el recibo más reciente ya asciende a RD$7,500.
Los testimonios se producen en medio de un descontento que, según los usuarios, no se limita a Santo Domingo Norte, sino que también se manifiesta en otras zonas del país. La molestia aumenta porque, además de las elevadas facturas, los clientes aseguran que deben soportar prolongados apagones sin que estos se traduzcan en una reducción proporcional de los montos que pagan.
Mientras las reclamaciones se multiplican, los usuarios siguen esperando explicaciones sobre los aumentos, respuestas oportunas a sus denuncias y mecanismos que les permitan cuestionar una factura.



