Williams vs Reese, duelo de estrellas en la final de la WNBA
La final de la WNBA entre Golden State Valkyries y Atlanta Dream se disputará este sábado en San Francisco, con el enfoque en Gabby Williams y Angel Reese, dos jugadoras clave para sus equipos.
La final de la WNBA entre las Golden State Valkyries y las Atlanta Dream comenzará este sábado en San Francisco, con el enfoque en Gabby Williams y Angel Reese, dos jugadoras clave para sus equipos. Ambas son consideradas las figuras más importantes de sus respectivas franquicias en busca de su primer anillo.
Aunque ambas son dos de las mejores defensoras del mundo, poseen características ofensivas distintas. Williams destaca por su versatilidad y capacidad para anotar desde cualquier posición, ya sea desde larga distancia o en penetraciones a canasta. Por su parte, Angel Reese es una amenaza constante en el rebote y cerca del aro.
Williams, la jugadora franco-estadounidense de 30 años, está jugando el mejor baloncesto de su carrera en las Valkyries, donde es la referente absoluta dentro y fuera de la pista. En los play-offs, promedia 22,7 puntos por partido, 4,8 rebotes y 4 asistencias.
Su talento, carácter y capacidad para cambiar el rumbo de los partidos desde su extraordinaria defensa la convierten en una amenaza para las Dream a ambos lados de la pista. Además, el balón no le quema en los momentos decisivos, como demostró en el tercer y decisivo partido de cuartos de final contra las Dallas Wings, al anotar la canasta decisiva en los últimos segundos para clasificar a su equipo.
Williams llega a las finales con ganas de sacarse la espinita por haber perdido la final del Mundial el pasado mes en Berlín ante la selección estadounidense de Reese, y dispuesta a hacer historia ganando el que sería su primer anillo para ella y para su franquicia.
Hace un año, el 11 de octubre de 2025, la joven Angel Reese publicó un tuit desde el sofá de su casa en el que escribió “manifesting the finals” (manifestando jugar unas finales). 370 días después, sueño cumplido y más que merecido.
Reese, la interior de las Atlanta Dream, persigue el anillo para coronar una temporada inolvidable: nombrada “Mejor Defensora del año” de la WNBA, campeona del mundo con la selección estadounidense y líder absoluta de la liga en rebotes por partido (12,1).
Su capacidad para capturar balones y generar segundas opciones puede ser una de las claves ofensivas para las Dream, que se enfrentarán a la mejor defensa de la liga. Además, la pívot de 1,93 m. lidera las estadísticas de su equipo como máxima anotadora (14 puntos por encuentro), en rebotes (12,1), robos (3 de media) y es la jugadora con mejor +- en pista (7.1).
Pero, sobre todo, es una jugadora de intangibles. Su actitud (por momentos “chulesca”), su gestualidad y su conocido “trash talk” (pique o provocación verbal con las rivales) contagian de energía a sus compañeras y al público en las gradas.
Dos perfiles distintos pero con un mismo objetivo: ganar el primer anillo en la historia de sus franquicias en unas finales que prometen ser competidas y apasionantes.



