Acusado de negligencia por derrumbe de edificio en Kenia
Un edificio en construcción de más de diez pisos se derrumbó en Nairobi, Kenia, dejando al menos una persona herida y generando miedo por posibles víctimas atrapadas.
Un edificio en construcción de más de diez pisos se derrumbó este viernes 23 de octubre en Nairobi, capital de Kenia, en una zona comercial concurrida. Las autoridades temen que varias personas hayan quedado atrapadas bajo los escombros.
El incidente ocurrió alrededor de la 1:00 de la tarde, hora local, en el sector de Eastleigh, un área transitada por comerciantes y residentes. La estructura colapsó, dejando sus pisos apilados unos sobre otros, lo que complicó el acceso de los equipos de rescate a posibles espacios donde pudieran encontrarse sobrevivientes.
El jefe de la Policía de Nairobi, Issa Mohamud, indicó que el edificio tenía más de diez pisos superiores en construcción al momento del desplome. Durante las primeras labores de emergencia, una mujer fue rescatada con heridas y trasladada a un hospital, mientras que otra persona que había pedido auxilio desde los escombros dejó de responder, según informó el funcionario policial.
Joseph Kaula, un trabajador dedicado al enlucido de paredes que se encontraba en el quinto piso, relató que logró abandonar la edificación segundos antes del colapso. Según explicó, escuchó gritos y observó a varios compañeros salir corriendo mientras advertían que la estructura estaba a punto de derrumbarse.
«Fui la última persona en salir antes de que se derrumbara y toda la zona se llenara de polvo», declaró Kaula. El trabajador expresó preocupación por algunos de sus compañeros, quienes, según sospecha, podrían haber quedado atrapados en el sótano.
Las operaciones de búsqueda enfrentaron dificultades debido a la limitada disponibilidad inicial de maquinaria pesada y a la concentración de personas en los alrededores. Agentes policiales utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a personas que obstaculizaban el acceso a la zona y, según los reportes, a otras que intentaban saquear establecimientos cercanos.
En las primeras horas, algunos rescatistas utilizaron herramientas improvisadas para remover los escombros, hasta que comenzaron a llegar excavadoras para retirar bloques de hormigón y estructuras metálicas. Las autoridades también advirtieron sobre el riesgo de un segundo derrumbe, debido a que los restos del edificio quedaron apoyados contra una construcción vecina.
Los equipos concentraron sus esfuerzos en alcanzar el sótano y la planta baja, donde funcionaban establecimientos comerciales, entre ellos una tienda de electrónica, una carnicería y un comercio de alimentos. El gobernador de Nairobi, Johnson Sakaja, informó que el edificio contaba con autorización para su construcción, pero carecía de un certificado que permitiera su ocupación, por lo que el funcionamiento de comercios en la planta baja no estaba autorizado.
Las autoridades anunciaron investigaciones para determinar las causas del derrumbe y establecer posibles responsabilidades por negligencia.



