De la Espriella reedita manual ultraderechista de Trump, Milei y Bukele
El presidente colombiano sigue estrategia de líderes ultraderechistas como Trump, Bukele y Milei, con enfoque en seguridad, mano dura y control de la comunicación.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, está implementando una estrategia política que se asemeja a la de líderes ultraderechistas como Donald Trump, Nayib Bukele y Javier Milei. Esta estrategia se centra en la seguridad, la mano dura contra el crimen y la migración, así como en la confrontación con la oposición.
Desde su llegada al poder en agosto, De la Espriella se ha enfocado en la seguridad, anunciando casi diariamente operaciones con incautaciones de drogas y armas, detenciones y abatimiento de presuntos criminales. Su enfoque se basa en la aplicación de la fuerza y el uso de las leyes de la República.
El mandatario ha destacado la necesidad de actuar con “mano de hierro”, lo que le ha llevado a grabarse paseando entre cadáveres en bolsas o con una pistola en el cinturón durante operaciones en Santa Marta. Además, ha mostrado interés en construir hasta seis megacárceles, siguiendo el modelo de Bukele.
De la Espriella se ha convertido en la única fuente de información de su gobierno, prohibiendo a los altos cargos dar declaraciones sin su autorización. Su estilo de comunicación es unidireccional, sin conferencias de prensa ni entrevistas, lo que limita la rendición de cuentas.
El presidente también se ha alineado con Washington, uniéndose al Escudo de las Américas, una alianza de seguridad promovida por Estados Unidos. Además, ha avanzado en su salida de la Corte Penal Internacional y ha reconocido la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, trasladando la embajada colombiana a Jerusalén.
En su política económica, De la Espriella ha prometido recortar un 40 % del gasto del Estado, siguiendo el modelo de Milei. Ya ha avanzado en esta dirección con su primer presupuesto general, aprobado por decreto. Entre las medidas, se incluyen recortes en la Justicia Especial para la Paz y el Ministerio de la Igualdad y la Equidad.
Además, el presidente se ha rodeado de símbolos cristianos y ha cerrado sus discursos con el grito de “¡Viva Cristo Rey!”, lo que ha generado demandas por violar la laicidad del Estado. Ha incluido a un importante número de evangélicos en su gabinete, lo que lo relaciona con figuras como Milei y los Bolsonarios de Brasil.
De la Espriella también ha anunciado una “contrarrevolución cultural” para combatir el “wokismo” en las instituciones, algo que se ha traducido en la decisión de retirar más de 30 piezas del Museo Nacional, generando críticas por censura y protestas frente a la institución.
Aunque ha anunciado la identificación y deportación de inmigrantes en situación irregular, este asunto no parece ser prioritario para las autoridades. Su estilo de gobierno se basa en una lógica de ruptura y depuración, descalificando a los políticos tradicionales como corruptos o cómplices de componendas.
Este enfoque se ha reforzado con la decisión de detallar en un mes los territorios que considera suyos en el mar Caribe, incluyendo los islotes y arrecifes del archipiélago de San Andrés, lo que podría reavivar un conflicto de décadas con Nicaragua.



