EE.UU. otorga permiso a minera canadiense para reactivar operaciones en Cuba
Sherritt International obtuvo su primer permiso estadounidense para reanudar actividades mineras en Cuba tras sanciones impuestas por Washington.
La minera canadiense Sherritt International, que dejó de operar en Cuba en mayo tras nuevas sanciones estadounidenses, anunció el martes haber obtenido un primer permiso de Washington con miras a reactivar sus operaciones en la isla.
Estados Unidos impone desde enero un bloqueo petrolero a Cuba y solo permite el envío de combustible desde su territorio al sector privado cubano. Sherritt recibió autorización para enviar combustible y otros productos necesarios para su actividad extractiva de níquel y cobalto.
Después de 30 años de explotación del yacimiento de Moa, en el este de la isla, en asocio con el Estado cubano, la empresa había anunciado a principios de mayo su salida debido a las sanciones de Estados Unidos.
Pocos días después, Sherritt precisó que no liquidaría sus activos en Cuba debido a negociaciones en curso para lograr una recapitalización con el grupo estadounidense Gillon Capital, propiedad del multimillonario texano Ray Washburne, cercano al ex presidente Donald Trump.
"La licencia de combustible" obtenida de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), encargada de aplicar el embargo estadounidense, "es la primera de una serie de licencias de emergencia de la OF, que serán necesarias para que Sherritt pueda reiniciar las operaciones de extracción y procesamiento", señaló la empresa en un comunicado.
Según el texto, las gestiones ante la OFAC fueron realizadas en estrecha coordinación con Gillon Capital, que aspira a adquirir el 55% de Sherritt.
La minera posee además, junto al Estado cubano, una refinería en Alberta, en el oeste de Canadá, paralizada desde junio.
Sherritt indicó que a finales de septiembre alcanzó "un acuerdo de consentimiento provisional" con Moa Bay Mining Company, sociedad que desarrolló la explotación de níquel y cobalto en Moa en la década de 1950 antes de ser nacionalizada tras la Revolución cubana.
Moa Bay había presentado en Estados Unidos una reclamación sobre bienes nacionalizados en Cuba en virtud de la ley Helms-Burton, que prevé acciones judiciales a quienes hagan negocios con propiedades nacionalizadas en la isla. Según Sherritt, Moa Bay se comprometió a no presentar demandas.
Sin embargo, la reanudación efectiva de las operaciones mineras en Cuba "sigue sujeta a la obtención de una segunda licencia de emergencia de la OFAC", precisó Sherritt.



