Fumadores pasivos aumentan al 24% por vapers y terrazas
El número de personas expuestas al humo del tabaco subió al 24% en España, según un estudio de la SEPAR, debido a la falta de regulación y el uso de dispositivos electrónicos.
La proporción de fumadores pasivos en España ha subido al 24%, según un estudio publicado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Esta cifra, que incluye a personas expuestas al humo del tabaco en espacios cerrados, refleja un aumento tras veinte años de descensos.
El informe destaca que el incremento se ha producido principalmente en terrazas y lugares de trabajo, donde la falta de regulación ha permitido que el humo se acumule. En terrazas, la cifra de fumadores pasivos se eleva al 54,9%, lo que equivale a más de la mitad de los adultos no fumadores.
Según los datos del estudio, en bares y restaurantes la proporción de fumadores pasivos pasó del 31,8% en 2007 al 14,6% en 2024. En lugares de trabajo, el porcentaje descendió de 25,8% en 2005 a 8,3% en 2024, aunque ha habido fluctuaciones.
El director del Programa de Investigación en Tabaquismo de SEPAR, Juan Antonio Riesco, señaló que la falta de actualización de la normativa y la irrupción de nuevos dispositivos de nicotina han influido en la tendencia. “La pasividad en el cumplimiento de la ley y la falta de acción legislativa están relajando la actitud de las personas hacia el tabaquismo”, afirmó.
El estudio, basado en 3.000 entrevistas realizadas en mayo de 2024 a personas de 16 a 80 años, revela que el aumento de fumadores pasivos se ha producido en todos los espacios. En centros educativos, la proporción pasó del 17,8% en 2005 al 7,1% en 2024, mientras que en hogares se elevó del 29,5% en 2005 al 9% en 2024.
Además, el informe destaca el impacto de los dispositivos electrónicos (vapers) en los jóvenes, quienes los perciben como menos dañinos. Sin embargo, su consumo genera adicción y enfermedades respiratorias similares a las del tabaco convencional. Estos productos también son una puerta de entrada al tabaco, ya que quienes los usan tienen hasta cuatro veces más probabilidades de pasar a fumar cigarrillos.
Los autores del estudio recomiendan extender la prohibición de fumar a terrazas y entornos escolares, equiparar los vapers al tabaco tradicional en términos de regulación, aumentar los impuestos, reforzar la inspección y financiar tratamientos para dejar de fumar.
Carlos Jiménez-Ruiz, primer autor del estudio, destacó que el tabaquismo es una enfermedad adictiva crónica que mata a más de mil personas a la semana y 56.000 cada año. “La libertad no tiene nada que ver con la enfermedad”, afirmó.



